La lotería de visas por Internet
Fernando Maradiaga*
Miami, Florida. La nueva disposición del Departamento de Estado de Estados Unidos es que la Lotería de Visas 2005 se hará por medio de Internet. Esto significa que la persona tendrá que hacer su solicitud por computador conectado a Internet, a la dirección indicada por el DEE.
Para los burócratas y técnicos de ese Departamento esto servirá para agilizar los trámites, ya que no se recibirán solicitudes por ningún otro medio. Conocedor del ambiente del inmigrante, considero que esta disposición es negativa y limitante para los solicitantes que se verán reducidos a enviar su solicitud por este medio que no está al alcance del inmigrante común y corriente, es decir, del inmigrante promedio, aunque uno de los requisitos sea el haber aprobado estudios secundarios. Esto no lo hace poseedor de un computador, ni le facilita el acceso a uno.
El problema es que la decisión ha sido tomada con mentalidad de país súper desarrollado donde la tecnología electrónica está ampliamente difundida. En Estados Unidos, muchos hogares disponen de un computador y por consiguiente algunas personas que deseen llenar la solicitud para familiares residentes en sus países de origen podrán hacerlo, siempre que sus fotografías digitales llenen las características exigidas.
Por ejemplo, el formato digital de la foto debe ser Joint Photographic Experts Group (JPEG) y deben ser salvadas bajo ese formato. Deben tener las siguientes dimensiones: 320 pixeles de alto por 240 de ancho y la profundidad debe ser 24-bit color, 8 bit color u 8 bit grayscale. Si la foto digital es producto del “scan” de una foto en papel, ésta debió escanearse a 150 dpi y el tamaño de archivo no debe exceder los 62.500 bytes.
Como se ve, es posible que muchos estudios fotográficos que ya usan la tecnología computarizada llenen esos requisitos, pero no necesariamente lo hará el usuario corriente, que no se dedica al negocio de la fotografía sino que tiene su computador en casa. Tendrá que hacer ajustes para llenar los requisitos exigidos. Esto hablando de Estados Unidos.
Pero la inmensa mayoría de los solicitantes son residentes de países poco desarrollados en materia computarizada. En los países de América Latina o de Asia y posiblemente algunos de Europa, la realidad es diferente y la gente tendrá que acudir a los llamados ciber-cafés, negocios que prestan servicios de Internet y los cuales indudablemente harán pingües negocios con quienes quieran enviar su solicitud a la Lotería de Visa del 2005. Esto se proyectará en la cantidad de participantes en la Lotería de Visas, pues eliminará de antemano a todos aquellos que no tengan –por cualquier motivo– acceso a servicios de Internet.
Así, en vez de 50,000 participantes que ha sido el promedio de las solicitudes año con año, se reducirá a 30,000, aumentando las posibilidades de los que logren hacer la solicitud pero eliminando de entrada a muchos. Este método electrónico no puede compararse con la forma original en la que cada persona averiguaba la lista de datos a enviar, las llenaba en un papel común y corriente y la enviaba por correo normal al Departamento de Estado. Esto lo podía hacer con más facilidad la inmensa mayoría de las personas, pues es muy fácil y cualquier familiar o amigo podía ayudarlos a llenar el cuestionario y enviarlo.
Lo perfecto es enemigo de lo bueno, y en este caso lo mejor hubiera sido decidir que se enviara por Internet pero sin eliminar el envío por el correo. Así habría un año de prueba para ver cómo funcionaba el nuevo método, pero no eliminar de un solo tajo la forma tradicional de envío e introducir uno con la cual la mayoría de las países que envían inmigrantes no está familiarizado. A menos que la intención sea reducir la cantidad de solicitantes, sea por motivo de medidas de seguridad o sea porque los empleados del Departamento de Estado no quieren trabajar mucho.
Mi pronóstico es que la cantidad de solicitudes será mucho menor para la Lotovisa del 2005 y que este año podrá haber mucho fraude, pues no habrá constancia de que la solicitud ha sido enviada o que ha sido enviada a la dirección correcta y no a otra equivocada o inventada. Los estafadores son tan listos.
Y quienes logren enviar su solicitud usando los servicios de ciber-cafés, posiblemente tendrán que pagar caro este servicio. Gran diferencia si lo comparamos con el gasto de antes: una hoja de papel, dos fotografías corrientes, un sobre aéreo y el costo de envío.
Estamos en proceso de globalización pero esto no significa que todos los países están al mismo nivel de conocimiento, acceso y uso de la tecnología moderna. Existe lo que Paulo Freire llamaba “la coetaneidad de lo no contemporáneo”, es decir, mundos diferentes existiendo al mismo tiempo simultáneamente. Y esto hay que tomarlo en cuenta para situaciones como ésta.
* El autor es nicaragüense, involucrado en las luchas inmigratorias en EE.UU. desde 1982.

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