DOMINGO 16 DE NOVIEMBRE DEL 2003 / EDICION No. 23274 / ACTUALIZADA 12:00 am





EL HUMOR DE




Nuestra Señora de las Victorias

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. “En la cabeza llevaba una corona bellísima, como de reina, adornada de piedras preciosas y terminaba en una cruz. Brillaba como el oro. En los brazos traía al niño vestido con una túnica crema”, describe Bernardo Martínez uno de los encuentros que tuvo con la Santísima Virgen
. Las apariciones de Cuapa y Nuestra Señora de las Victorias tienen aprobación eclesiástica por los obispos monseñor Bosco Vivas Robelo y monseñor Pablo Antonio Vega. Además tienen carta de apoyo por el mariólogo del Vaticano, padre René Laurentin

 

Agnes González Holmann

El 8 de marzo de 1987 Bernardo salió huyendo de la persecución que le había desatado el gobierno sandinista. Se mantuvo oculto durante cuatro años en el Seminario Menor (hoy La Purísima), y en 1986 le pidió al Obispo, monseñor Bosco Vivas, que lo dejara trabajar en la iglesia Nuestra Señora de la Victoria debido a que el párroco monseñor Andino estaba muy anciano. Obtuvo el permiso y fue a ayudarlo.

Luego solicitó a monseñor Mondragón seminaristas para ayudar y le envió doce seminaristas. En ese tiempo los jóvenes eran perseguidos para ser enviados obligatoriamente al servicio militar.

El 7 de marzo dice Bernardo: “Nos reunimos a dormir en la sacristía de la iglesia. Acuñé bien las puertas, asegurándolas para que nadie entrara. Era pasada la medianoche (8 marzo). Oí una voz que me decía: “Bernardo”. Era la voz de la Virgen, luego vi una luz que traspasaba la tabla de la puerta y el cuarto se iluminaba, quise levantar a los seminaristas pero no se despertaron. La señora estaba vestida de blanco, con un manto azul-celeste cruzado en el hombro, manga larga, —era de tez un poco morena, ojos café y pelo castaño—, se cubría la cabeza con un velo blanco.

En la cabeza llevaba una corona bellísima, como de reina, que terminaba en una cruz, y adornada de piedras preciosas y brillaba como el oro. En los brazos traía al niño como de un año, vestido con una túnica crema, jugaba con sus manos, se las llevaba a la boca y sonreía, y ella le dijo:

“Estoy contenta contigo, porque vas siguiendo las inspiraciones que yo te he dado. Te mandé a esta parroquia de Santa María de la Victoria porque está muy decaída y quiero que se restaure. Quiero que se dé catecismo por todos los rincones y se hable de la Palabra de Dios; quiero que vuelvan a la tradición de la iglesia y el agua bendita”.

“Se aproxima el séptimo aniversario de mis apariciones en Cuapa, quiero que en Cuapa se celebre una misa solemne y otra en esta parroquia de Santa María de la Victoria”, y añadió: “Que se quemen los libros malos, de ateísmo, comunismo y revistas pornográficas”.

Ateísmo: Niega la existencia de Dios = violación al primer mandamiento de amar a Dios sobre todas las cosas. Comunismo: Irrespeto a la dignidad humana, quitar la libertad con que Dios nos crió = a violación al mandamiento Amar al prójimo como a uno mismo. Pornografía: Deterioro de los valores morales o corrupción moral. No amando a Dios sobre todas las cosas ni amando al prójimo como a nosotros mismos, automáticamente entramos al deterioro moral.

Le dijo la Virgen “es malo quemar al pecador, el pecado se puede quemar”. Luego dijo: “Los quiero activos, diligentes y no pasivos”. “No pensés que vas a quemar libros por toda una vida. Lo que quiero yo, es dejar un símbolo con la quema de estos libros que encontrares. Quiero que sea un símbolo, porque el humo que salga va a simbolizar la destrucción del comunismo ateo en Rusia y en el mundo. Quiero que se haga este símbolo”. Bernardo hizo lo que la Reina del cielo le pedía y en 1989 cae el muro de Berlín, y cae el comunismo en Rusia.

Bernardo le dijo: “Qué bonito el niño!”. Ella respondió: “Sí, es mi hijo. Se llevó el brazo al pecho y el niño quedó de espaldas a mí, apoyado sobre el hombro de ella, quien le levantó la túnica y le vi la espalda, toda herida, llagada, pero llagas vivas! Tenía unos grandes aruños, rasgada la espalda.

En el hombro derecho tenía una llaga como una herida abierta, por donde le salía el hueso.

Ella dijo: “Esto fue lo que sufrió por amor a ustedes. Quiero que propagues la devoción a las llagas de la espalda de mi hijo. A la llaga del hombro de mi hijo”. “Si ustedes cambian y se convierten, pronto, muy pronto, se van a terminar las penas de ustedes”.

Luego añadió, “repite conmigo esta oración: Santa María de la Victoria, hija predilecta de Dios Padre, dame tu fe, Madre de Dios Hijo, dame tu esperanza, sagrada esposa de Dios Espíritu Santo, dame tu caridad y cúbrenos con tu manto. Amén”.

Bernardo le preguntaba a monseñor Mondragón que le explicara lo del niño que tenía heridas y no lloraba. Monseñor le dijo: “El niño pequeñito es la infancia de Jesús, son los misterios gozosos. La espalda llagada muestra lo que Jesús padeció cuando era hombre y murió; esos son los misterios dolorosos. Y el niño alegre, contento, sonriente es cuando está en la Gloria y no puede sufrir más, son los misterios gloriosos. Ella te ha mostrado los quince misterios del Rosario”.


LOCUCION PARA NICARAGUA

Le preguntaron a Bernardo si recibió alguna locución, (modo de hablar que es interiormente) especialmente para Nicaragua y Bernardo dijo: Sí, es demasiado extensa. La locución para Nicaragua fue bellísima dijo Bernardo y relató: “Fue cuando se celebró en Nicaragua un Congreso mariano (cierra el 15 de agosto de 1988, el Congreso Mariano).

“Comencé con el permiso de monseñor Pablo Giglio, Nuncio Apostólico del Vaticano que llegaba a celebrar misa a Santa María de la Victoria para poner letras que digan Viva Jesús y María en el estandarte de Juana de Arco —y comencé a pintar las letras— Viva Jesús y María”.

El 14 de agosto de 1988 clausurando el Año Mariano fueron a la clausura del Congreso, en procesión imágenes de la Virgen en todas las advocaciones y no fue la de Nuestra Señora de la Victoria y Bernardo culpaba a los del comité y a él mismo de que no hubiera ido la imagen de Nuestra Señora de la Victoria y dice Bernardo: “En ese momento comencé a oír otra vez la locución, las palabras de la Virgen que me decía:

“Bernardo, por qué te preocupas de que no haya venido a esta gran manifestación mariana? Mira que estoy representada por todas las advocaciones mías y estoy muy alegre. Yo, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Victoria, estoy muy ocupada ante el Señor. Estoy consiguiéndoles la victoria a ustedes ante el Señor bajo esta advocación y por eso yo no quise venir a esta manifestación. Porque vendrán días en que voy a andar por todo Nicaragua, en grandes manifestaciones, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Victoria, por eso hice que el comité y vos se olvidaran de invitarme a la parroquia. No te enojes con el comité ni con vos, porque yo estoy en eso. Ante el Señor yo estoy y cuando gane la victoria para ustedes, entonces voy a salir”.


ORACION A LA LLEGADA DEL HOMBRO DE CRISTO

¡Oh, amadísimo Jesús, manso cordero de Dios! Yo, miserable pecador, saludo y adoro la sacratísima llaga de tu hombro, sobre el que cargaste tu pesada cruz, cruz que al rasgar tu carne expuso a la vista tus huesos causándote una mayor angustia que la producida por ninguna de las otras llagas de tu santísimo cuerpo. ¡Oh afligidísimo Jesús!, te adoro, te alabo, te glorifico y te doy gracias por esta sacratísima y dolorosísima llaga, y te suplico que por este cruel dolor y por el peso abrumador de tu pesada cruz, tengas piedad de mi pobre pecador, que perdones mis pecados mortales y veniales, y me guíes hacia el cielo por el sendero de tu cruz. Amen.
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Nuestra Señora de las Victorias

La bondad es fortaleza

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