Se quejan de disturbios protagonizados en El Club de Granada
Emilio Zambrana CORRESPONSAL/GRANADA departamentos@laprensa.com.ni
Vecinos del restaurante, hotel y bar El Club, ubicado del Piedra Bocona, una cuadra al oeste, en la calle La Libertad, se quejan de que el negocio, propiedad de Ellen y Marco Snoek, viene desde hace tres meses “celebrando fiestas públicas, que han convertido este vecindario pacífico y familiar, en noches de imposible convivencia por el alto volumen de la música toda la noche”.
Según los vecinos de El Club, a ello se suman pleitos y escándalos públicos en los que incurren los clientes, así como la obstaculización vehicular en toda la calle, por lo que piden el cierre o traslado del centro nocturno.
“Los vecinos nos oponemos rotundamente a que continúen provocando estos disturbios que interrumpen la paz de nuestros hogares”, dijo María Lourdes Prego de Gutiérrez, quien entregó a este corresponsal una carta dirigida al alcalde de la ciudad, Luis Chamorro Mora, suscrita también por la juez María de los Ángeles Solano, el Procurador del Registro Civil de las Personas, doctor Próspero Gutiérrez, Margarita Mejía Burgos, Alejandro Gutiérrez y Julio Sandino, quienes son parte de los habitantes cercanos a El Club.
“Lo que queremos es que se aplique la ley… ya que estos negocios son de carácter nocturno y para eso existe el Centro Turístico de Granada, para ese tipo de locales”, manifestó la señora Prego, al señalar que han enviado cartas a la Policía y no han tenido respuesta.
Al ser consultado el ciudadano holandés, Marco Snoeck, propietario de El Club, se excusó de no brindar su reacción sobre la denuncia, diciendo que prefería no hablar del tema, “no le entiendo a su español”, expresó.

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