Martínez nombrado al bolsazo
Wilder Pérez R. wilder.perez@laprensa.com.ni
Parece que el presidente Enrique Bolaños tuvo una actitud precoz, al anunciar a Denis Martínez en un cargo que no sólo es ficticio, sino que además necesitaría de, al menos, dos años para bajarlo a tierra.
Bolaños anunció el martes pasado que Martínez asumiría la dirección del beisbol nicaragüense, pero todo indica que sus palabras fueron dichas en un arrebato de inspiración, porque no hay posibilidades de que eso ocurra a corto plazo, a menos que se dé algo parecido a un “golpe de Estado” en la Federación Nicaragüense de Beisbol Asociado (Feniba), una institución autónoma.
Según los reglamentos de Feniba, en su artículo 21, la única forma de aspirar a su presidencia, es perteneciendo a una de sus organizaciones afiliadas, posibilidad que actualmente no tiene Martínez. Otra manera es que el ex big leaguer sea postulado por una federación departamental.
En ambos casos habría que esperar hasta el año 2005, fecha de las próximas elecciones de Feniba, ya que los “golpes de Estado” no son reconocidos por el Comité Olímpico Internacional (COI).
Consultado sobre el caso, Martínez dijo que desconoce en qué se está basando Bolaños para el nombramiento, además de no saber “qué es eso de encargado del beisbol”. Lo que cree es que el presidente sólo intentaba anunciar un plan de futuro.
Esto sí tiene sentido, porque tanto el ministro de Gobernación, Eduardo Urcuyo, como el director de Deportes, Roberto Urroz, dijeron a LA PRENSA que no existe el cargo que le ofrecieron a Martínez y que en las estructuras institucionales no hay cabida para el mismo, porque el presidente no lo ha ordenado.
Carlos García, presidente de Feniba, anunció que respetará la decisión de Bolaños, pero advirtió que la Federación, como organización no gubernamental, obedece a la Carta Olímpica y no al Gobierno.

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