Sabrosuras
Ríos de cerveza
Jenny Muñoz Cortedano jenny.munoz@laprensa.com.ni
El ser humano es apasionado por naturaleza, cuando le atrae una actividad, un juego, un hobbie o cualquier situación se entrega en cuerpo y alma. Sin llegar a caer en el vicio, tomar cerveza para muchos es una gran atracción. Degustar sus diferentes sabores, olores, marcas y orígenes resulta realmente gratificante. Si unimos a ello actividades recreativas y de diversión familiar tenemos el momento perfecto.
Este fin de semana usted puede disfrutar de una tradición que se ha enraizado en la bella y fresca Matagalpa. Nos referimos a la celebración del Oktoberfest que año con año se ha venido realizando en el Hotel de Montaña Selva Negra.
PREPÁRESE PARA LA DIVERSIÓN
Ya sea que se aloje en el hotel desde el día sábado o asista a las actividades de forma independiente, usted tiene garantizado pasar un rato súper ameno. El sábado 15 de noviembre, le espera una alegre fiesta danzante, con rifas y premios, concursos, saboreará montañas de Sauerkraut (repollo agrio) y mucha cerveza. Esa noche se rifará un boleto aéreo a Miami ida y vuelta y también se inaugurará la Casa Embrujada o Casa de Sustos. La entrada tendrá un valor de 5 dólares o 75 córdobas, de los cuales la mitad es consumible en cerveza.
El domingo 16 de noviembre, se desbordarán ríos de cerveza para su deleite y seguirá probando el Sauerkraut, podrá participar en concursos de bailes, en más rifas, sus niños y usted se reirán con los graciosos payasos, se alegrará con la música de una banda musical que recorrerá las callecitas y senderos del hotel. Si el sábado no le q+uedó tiempo de vivir emociones de espanto, el domingo aún tiene la oportunidad de visitar la Casa Embrujada. El acceso para las actividades del domingo es de tres dólares, no consumibles.
Si este menú de diversión le parece óptimo, no pierda la oportunidad de vivir con su familia o amigos un fin de semana espumeante de sabor.
TODO EMPEZÓ CON UNA BODA
Según el señor Eddy Kühl, Gerente del Hotel Selva Negra, esta tradición se remonta allá por el 12 de octubre de 1810, cuando el príncipe Luis de Bavaria (conocido después como el Rey Luis I de Bavaria) se casó con la princesa Teresa de Sajonia. La casa real celebró esa romántica ocasión, con una gran fiesta popular. Como coincidía con la maduración del lúpulo de la cebada hubo mucha cerveza producida en diferentes partes del reino. Este festejo se celebró año tras año, hasta que se hizo una tradición en Munich. La fiesta era tan alegre que contagió a otras ciudades de Alemania y del resto del mundo y es así que en la actualidad el Oktoberfest se revive en ciudades como Nueva York, París, Boston y muchas más. Agrega Kühl, que en Nicaragua se ha celebrado en el Hotel de Montaña Selva Negra, desde 1995 por la ascendencia alemana que este complejo turístico tiene. Esta fiesta ya se ha convertido en una tradición nacional y la decisión de sus organizadores de realizarlo en noviembre se debe a que en este mes llueve menos. Es por ello, que algunos llaman a la actividad “Novemberfest”.

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