Malas notas en Transparencia presupuestaria
María Antonia López M. maria.lopez@laprensa.com.ni
El Índice Latinoamericano de Transparencia Presupuestaria (ITP) elaborado este año refleja que Nicaragua marcó puntos por debajo del 50 por ciento de todas las preguntas realizadas, lo cual indica que los mecanismos bajo los que se elabora el detalle de ingresos y gastos del país no son adecuados, suficientes, a veces inoportunos y hasta desconocidos.
Este índice fue una consulta realizada en 10 países de América Latina, financiada por la Fundación Ford de México, la Fundación Open Society Institute y la Agencia Británica de Cooperación, en coordinación con varias organizaciones no gubernamentales, universidades y centros de investigación, tras una primera práctica que se había hecho en el 2001.
Para su realización se elaboró una encuesta de percepción entre expertos y usuarios de la información, en una escala de uno a cien, con 14 variables relevantes dentro del proceso presupuestario, cuya intención es lograr mayor conocimiento y transparencia en los países.
Ana Quirós, en representación de CISAS, el organismo que coordinó la consulta en Nicaragua, destacó que como resultado general se constató que el conocimiento detallado sobre los presupuestos nacionales en América Latina es limitado.
Particularmente en Nicaragua, explicó que las variables peor evaluadas fueron las relativas a la información presupuestal oportuna, el nivel de participación ciudadana e insatisfacción por los controles de ejecución presupuestaria desde el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, la Contraloría General de la República.
En tanto, los mejores puntajes obtenidos es la valoración positiva sobre las atribuciones que la Asamblea Nacional tiene sobre el presupuesto.
“Pero este índice muestra a Nicaragua en una posición relegada, es el segundo peor evaluado después de Ecuador, aunque se notan cambios, pero se requiere información de calidad, no sólo sobre lo que se gasta, sino cómo trae beneficios”, enfatizó.
Julio Francisco Báez, analista tributario, explicó que parte de los resultados reflejan que no hay un proceso participativo permanente del proceso de creación del presupuesto, y solamente hay un espacio para la aprobación que se hace en la Asamblea Nacional.
“Pero el problema es que no hay evaluaciones continuas del presupuesto, no se conocen en detalle las ejecuciones e inmediatamente se pasa a crear el del siguiente año”.
Báez indicó que eso deja entrever la necesidad de crear una nueva ley de régimen presupuestario, que se denomine Ley de Responsabilidad Fiscal.
INGRESO SIN ANÁLISIS
Por otro lado, reiteró que debido a que no se conoce cómo se distribuye y se ejecuta, solamente se están haciendo revisiones de una parte del presupuesto relativa al gasto y no se analiza el ingreso.
Agregó que la intención de la Ley de Equidad Fiscal de llevar a todos los sectores a enterar sus impuestos para tener más posibilidades de financiar el presupuesto, se reducen cuando el Gobierno ha aplicado exoneraciones a grandes empresas y no se da oportunidad a los pequeños y medianos.
Los detalles del índice de transparencia serán trasladados a la Asamblea Nacional, Ministerio de Hacienda y Presidencia de la República, para crear un mecanismo de evaluación y mejorar la información en el futuro.

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