Ejército capea polémica
Consuelo Sandoval consuelo.sandoval@laprensa.com.ni
El jefe del Ejército, general Javier Carrión, reafirmó ayer la autoridad que tiene el presidente Enrique Bolaños sobre las Fuerzas Armadas, pero aseguró que si en Centroamérica se acuerda la destrucción de los misiles SAM-7 en el marco de un tratado internacional de balance razonable de fuerzas, tendría que valorarse el papel de decisión de la Asamblea Nacional.
“Hay una comisión que va a trabajar técnicamente en esto (reducción de misiles), pero esto (polémica) se brincó de los niveles de mando del Ejército”, manifestó.
Destacó que corresponde a los Poderes Legislativo y Ejecutivo dilucidar a quién le corresponde autorizar la destrucción de esos artefactos militares, considerando que constituyen bienes del Estado.
Carrión contrastó la venta de helicópteros a Perú realizada en los años noventa, con la destrucción de los cohetes tierra-aire, alegando que las aeronaves fueron enajenadas por decisión de las autoridades civiles, en cambio, dijo, los misiles serían destruidos.
“El tema de los misiles es distinto porque no es venta, es destrucción total del sistema defensivo para lo cual los poderes tendrán que determinar cuáles son los procedimientos legales”, manifestó.
El jefe militar defendió el carácter disuasivo de los misiles antiaéreos y recordó que en 1988, durante la operación militar Danto en la zona fronteriza con Honduras, incursionaron aviones hondureños que lograron su retiro de territorio nacional por el lanzamiento de cohetes.
“Este es un elemento disuasivo del Estado nicaragüense que protege a esta Asamblea Nacional contra actos terroristas aéreos, al mismo presidente (Bolaños), la Comandancia, la Refinería y otros objetivos esenciales del país, este es un sistema defensivo, el mejor antiaéreo que tenemos, no es el único”, expresó.
RECHAZA POSIBLE SOBORNO
Carrión descartó una posible fuga de los misiles por sobornos a los soldados que resguardan ese armamento, que según el vocero presidencial Joel Gutiérrez, podrían ser víctimas de un “cañonazo” y vender más de uno.
“Lo que no se quiere es que, Dios no lo quiera, que haya alguien que no aguante un cañonazo de un millón de dólares para sacar, aunque después se tenga que ir prófugo, un misil de esos, entonces Nicaragua va a quedar en una situación gravísima ante la comunidad internacional el día que haya alguna tragedia y salga reluciendo un SAM-7 de Nicaragua, eso es lo que se está tratando de evitar”, dijo Gutiérrez.
“Yo creo que él no conoce nuestros almacenes”, comentó Carrión.
Dijo que el Comando Sur de Estados Unidos les ha ofrecido 150 mil dólares para establecer un sistema electrónico de seguridad para resguardar los misiles y resto de armamento.
Carrión desestimó que emisarios de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) hayan venido a Nicaragua con intención de comprar los misiles antiaéreos, argumentando que no tienen ninguna fuente de inteligencia que les indique lo contrario. “No se me ocurre vender ningún misil, ni entiendo que haya venido emisario de la FARC”, replicó.
DECIDAN
“El Presidente es el jefe supremo del Ejército, ha estado enterado de nuestras decisiones y propuestas que hemos hecho en el pasado, él conocía nuestro planteamiento. Ahora hay una polémica que a quién le corresponde, aquí hay que verlo en dos áreas paralelas, si esto se llevase dentro del marco del balance razonable de fuerzas dictaminado por el Gobierno, yo entendería que es parte de un convenio internacional que está ratificado por la Asamblea, algo tendrían que ver ellos”, dijo Carrión.

|