¿Quién puede adquirir casa financiada?
Federico Dueñas fdp46@yahoo.com
Managua, después del terremoto de 1972 creció “desparramada”, sin lógica urbanística alguna, a los costados de las carreteras. Los sandinistas se “recuperaron” las mejores casas que pudieron, pero no hubo ninguna intención de reducir el incrementado déficit habitacional. Los alemancistas se hicieron, hacen y seguirán haciendo, mansiones palaciegas, como las existentes en Pochomil Viejo, donde está la casa de la famosa terraza, o inmensos caserones en los Altos de Santo Domingo, que se construyeron algunos de tantos prominentes políticos que se siguen “sacrificando” por el pueblo. ¿De dónde sacaron la plata para esas construcciones? ¿Heredaron? ¿Se sacaron la lotería? ¿El suegro les prestó?
Últimamente han proliferado repartos nuevos para abordar los mercados de clase media y media alta, principalmente sobre la carretera a Granada. En algunos de ellos se están construyendo cientos de casas modernas de diversos tamaños y diseños para su venta con financiamiento bancario, proveniente del BCIE y otras fuentes, con un interés entre el 8.5 y el 9 por ciento anual dolarizado y fluctuante, a como amanezca la tasa Libor. Los plazos de pago son entre diez y quince años, con el 20 por ciento de prima promedio. Adicionalmente hay que tomar un seguro habitacional equivalente al monto de la propiedad y otro seguro de vida por el mismo valor, hasta que se termine de pagar el préstamo. El cliente paga los gastos de avalúo bancario y costes legales con los abogados (asalariados) del banco de la correspondiente hipoteca. Hasta aquí, todo parece razonable.
Lo que no entiendo ni comprendo es por qué los bancos privados le cobran al cliente un 3 por ciento de comisión adicional sobre el monto solicitado. ¿Lo autorizó el Banco Central o el BCIE? El banco privado es un intermediario que coloca los fondos o recursos aportados por el BCIE, por esta acción ya recibe una buena comisión, que puede ser entre el 2 y 3 por ciento sin mayor esfuerzo, ni riesgo alguno para sus ahorristas. ¿Será legal y justo?
Pero lo “más pior”, como dijo el indio, es que el banco local ahora exige, adicionalmente a la hipoteca de la propiedad, un fiador propietario para autorizar el préstamo. ¿No es suficiente garantía el dinero que entregaste de prima del 20 por ciento más los gastos adicionales, en promedio del 4 por ciento, invertidos por el comprador. Éste sabe muy bien que si se atrasa en sus pagos más de cuatro meses, corre el riesgo de perder la propiedad y lo pagado. Aquí sí, ya los banqueros-tiburones se volaron las trancas.
Sinceramente no creo que el BCIE pidiera esta condición, y si la pidió, también él está “por los aguacates”. ¿Quién será fiador solidario de un préstamo a tantos años y sobre una suma considerable? Pues una casa, por muy barata que sea, cuesta su buen capital. ¿Firmará un patrón, un papá, un cuñado o un hermano? ¿Quién se atreverá a solicitar un favor de semejante envergadura y a quién?
No deben pagar “justos por pecadores”. Si los bancos han tenido desastrosas experiencias con diversos y ampulosos ladrones de cuello blanco, aún dentro de sus propias entrañas, el nica honesto, con recursos limitados y anhelo de tener, algún día, su hogar propio, no tiene que sufrir por causa de las “raterías” de banqueros inescrupulosos.
Pienso que es injusto exigir un fiador en la compra de una casa. La hipoteca y los pagos subsecuentes son garantía suficiente. Los bancos deben revisar seriamente sus políticas de créditos hipotecarios, para rectificar y dar acceso a muchas personas interesadas en hacerse de su propiedad a largo plazo, pero no pueden tener el fiador que exigen ahora.
Los señores banqueros deben recordar que esa plata la asigna el BCIE y ellos son simples intermediarios, que si no la colocan en un tiempo determinado, el BCIE dispondrá de ella para otras inversiones en otros países, y se quedarán “sin Beatriz y sin retrato”.
El autor es empresario.

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