SáBADO 1 DE NOVIEMBRE DEL 2003 / EDICION No. 23259 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE




Blanco y negro
La batalla contra los megasalarios

Foto  

 

Eduardo Enríquez
eduardo.enriquez@laprensa.com.ni

Hay que admitirlo, a veces la gente que uno menos piensa sale con propuestas interesantes. Los diputados sandinistas Gustavo Porras y Alba Palacios tienen en la Asamblea una propuesta de regulación salarial de los altos funcionarios, que tiene como unidad de medida el salario mínimo promedio. Me parece muy acertada.

El proyecto de ley propone que el salario del Presidente de la República se fije en 70 salarios mínimos promedio. Actualmente el salario mínimo promedio es de 990 córdobas, o sea, el Presidente ganaría 69,300 córdobas o 4,500 dólares y de ahí para abajo pasando por el vicepresidente y los presidentes de los poderes del Estado que ganarían 60 salarios mínimos (US$3,857) hasta llegar a 50 salarios mínimos para los ministros (US$3,200). La propuesta está bastante ajustada a la realidad, dado que según una lista de salarios presidenciales en Latinoamérica, publicada ayer por LA PRENSA, los 4,500 dólares propuestos para el Presidente andan cercanos al promedio de la región.

No voy a pecar de ingenuo y decir que la propuesta no tiene motivaciones políticas, sobre todo porque aunque los sandinistas se llenan la boca diciendo que durante su gobierno los ministros ganaban 10 mil córdobas, la verdad es que eso era sólo para los chicles, pues los altos funcionarios tenían todo el Presupuesto General de la República como caja chica.

Sin embargo, esa propuesta tiene muchas bondades y aunque habría que hacerle algunos ajustes, eso se logra con el cabildeo. Me parece, por ejemplo, que habría que ajustar el salario de los ministros, pues no tienen por qué ganar menos o igual que los diputados, cuando en realidad trabajan más, pues los diputados tienen incluso un “receso legislativo” de 45 días a medio año y sólo trabajan medio día.

Las bondades, sin embargo, representarían un gran avance. Primero, amarran los salarios altos al salario mínimo. O sea, si no suben el salario mínimo no se pueden subir el de ellos, además, evita la espiral que se provoca con actitudes como la de los magistrados de Apelaciones que quieren que les suban el salario porque los magistrados de la Corte ganan mucho más que ellos.

Y esta propuesta es mucho mejor que lo que pretende hacer el presidente Enrique Bolaños al bajar vía Ley del Presupuesto –que es anual–, el 10 por ciento de los salarios de altos funcionarios. La propuesta sandinista tiene un efecto permanente, y además ahorraría 10 veces más que la propuesta del mandatario.

Al Presidente le gusta decir que si Nicaragua fuera una empresa, tendría 165 años de estar quebrada. Y es cierto. Entonces él, que la administra, debe reconocer que las medidas de austeridad deben comenzar con los de arriba. Además, mal haría el Presidente en ignorar la propuesta de Porras y Palacios, ya que no tiene posibilidades de bloquearlos en la Asamblea si en realidad tienen consenso. Lo mejor es que trabaje con ellos. Todos se lo vamos a agradecer.
.


---
 
 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

La batalla contra los megasalarios

Relación simbiótica entre los medios y los tribunales

El poder de la oración que experimentó Sor María

¿Quién puede adquirir casa financiada?

Rostros de la semana