Tragedia enluta a familia en la RAAS
Jerónimo Duarte CORRESPONSAL/NUEVA GUINEA nacionales@laprensa.com.ni
Facunda Zamora López estaba atareada con los quehaceres de la casa, cerca del rústico cocinero y no se percató que uno de sus pequeños hijos, de aproximadamente diez años, jugueteaba con la pistola que mantenían para defenderse de los ladrones, de pronto sonó un disparo, atravesando el abdomen de la mujer, que se desplomó agonizante, hasta expirar.
La tragedia ocurrió en una vivienda campesina de la lejana comarca Aguas Gatas, de la colonia Nueva Guinea, en la Región Autónoma Atlántico Sur. Doña Facunda, a sus 40 años, dejó en la orfandad a siete hijos, pero el drama que vive la familia es terrible, pues el pequeño que por su inocencia manipuló el arma, sólo “llora, llora y llora”, según refirió el abuelo, don Juan Zenón Zamora.
Don Juan, abatido por la desgracia familiar, no quería que se publicara la noticia de este incidente que deja a un hogar sin la progenitora y a un niño traumatizado.
La ahora occisa deja entre sus siete hijos a una tierna de ocho meses, que ahora quedan bajo el cuido de su padre, don Juan Castillo Jarquín.
Tras sepultar a su hija, don Juan Zenón cargó al niño y bajó al pueblo de Nueva Guinea, donde relató la tragedia, en busca de apoyo para el niño que no para de llorar.
Según dijo, partía rumbo a Managua, en busca de atención sicológica.
En Nueva Guinea, se conformó una comisión integrada por el Colectivo de Mujeres Gaviota, el Ministerio de Salud y otros organismos, que se han dado a la tarea de ayudar en lo que necesiten y esté a su alcance para esta familia campesina.
Por su parte, el subcomisionado Jorge Alberto Gutiérrez Guillén, jefe de la Policía en Nueva Guinea, lamentó el caso y afirmó que quedaba cerrado.

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