Luchando por concebir una vida
 |
|
 | Se puso en tratamiento y siguió todas las recomendaciones indicadas por el médico |
|
Martha Araica Alvarado, disfruta de un momento agradable junto a María Fernanda, su hija. |
| |
Oscar Álvarez oscar.alvarez@laprensa.com.ni
El dar a luz a un nuevo ser, es uno de los hechos más emotivos en la vida de la mayoría de las mujeres, que como muchas desean escuchar de su vástago la dulce palabra: mamá. Pero, por esos caprichos de las circunstancias y la naturaleza, hay quienes enfrentan grandes obstáculos para conseguir ese objetivo.
Una de esas mujeres es Martha Araica Alvarado, una morena de 26 años, de voz baja y de origen humilde como la mayoría que habitan en las periferias del barrio San Judas en la ciudad de Managua.
Ella cuenta que cuando era una adolescente, sufrió de toxoplasmosis o la “enfermedad de los gatos”, como se le conoce popularmente. Ese mal evitó que su primer intento de ser madre fuese un fracaso.
Como la mayoría de las recién casadas, soñaba con darle un hijo a su marido. Pero casi al año de estar juntos y a punto de lograrlo, el bebé que llevaba en su vientre había perdido la batalla por la vida.
“Yo me sentía muy deprimida por no tener a mi hijo, pero siempre busqué la manera de quedar embarazada. Tuve mucha ayuda de mis hermanas, ellas me decían que me mantuviera en reposo y que todo iba a salir bien”, dijo.
Araica se puso en tratamiento, siguió todas las recomendaciones indicadas por el médico y quedó embarazada otra vez.
LA ANGUSTIA
Con mucho esfuerzo trató de sobrellevar un embarazo normal, pero surgieron nuevas complicaciones al presentarse las primeras señales de líquido que se dan previo al parto. Un examen de ultrasonido indicaba que la niña dentro de su vientre tenía el cordón umbilical alrededor del cuello y podría morir asfixiada.
“Me sentía muy mal, porque había luchado mucho con el tratamiento para tener mi niña. Estaba muy deprimida porque no sentía los dolores (de parto) y no sabía qué hacer”, dijo.
La niña también sufrió un ataque de taquicardia, lo que puso más angustiada a la joven embarazada. Las complicaciones que se dieron no dejaba otro camino que la de practicar una operación cesárea para tratar de salvarle la vida a la criatura.
FINAL FELIZ
Pero los malos augurios sólo fueron eso y, a pesar de estar todo listo para la intervención quirúrgica, un nuevo estudio de ultrasonido dio la buena noticia. La niña había cambiado de posición dentro del vientre y el cordón umbilical se había desenrollado de su frágil cuello.
La bebé de entonces, hoy tiene cinco años, lleva por nombre María Fernanda, como toda niña de su edad, vive entre una y otra travesura con el amor de una madre que luchó por darle la vida.
MI TESORO
Para Martha Araica Alvarado, Maria Fernanda es su tesoro a quien cuida en medio de las dificultades propias de un hogar humilde. Le garantiza estudios y evita que corra los riesgos que se viven en los barrios de Managua. “Siempre trato de tener cuidado porque hay personas que le hacen daño a los niños y en medio de la pobreza siempre le doy su comida”, enfatizó.
APOYO EMOCIONAL Y PROFESIONAL
Marta Montenegro de Cerda, ginecóloga y especialista en fertilidad humana de Clínica El Carmen, expresó que las mujeres que tienen problemas para embarazarse, deben recibir mucho apoyo emocional del marido, la familia y las amistades.
Enfatizó que ahora existen tratamientos para enfrentar una buena cantidad de enfermedades que podrían presentarse, pero que a la par de ello debe haber mucha compresión y amor alrededor de una mujer con tales dificultades.
Comentó que en muchas ocasiones las amigas de una mujer con problemas de fertilidad le ocasionan algunos estados negativos porque se deja llevar por mitos y carecen de poca información científica.
Por ello sugiere que la mujer lea más acerca de dichas enfermedades.
Recomendó una asistencia sicológica adecuada que le ayude a elevar la autoestima.
LAS CAUSAS
Según Montenegro, datos de la Organización Mundial de Salud indican que una de las razones de la infertilidad en la mujer en la actualidad se da por la obstrucción de las trompas de Falopio, órgano donde se une el espermatozoide (del hombre) con el óvulo (de la mujer).
En algunos casos existen problemas hormonales que impiden la ovulación, condición esencial para conseguir un embarazo.
Estos problemas pueden ser ocasionados por la toma de ciertos medicamentos, el estrés y enfermedades como la tiroides, entre otras.
Durante el embarazo también se pueden presentar problemas como sangrado en las primeras ocho o diez semanas.
También se pueden producir abortos espontáneos.
OTROS MOTIVOS
Indicó que otras causas, en Latinoamérica se da a causa de infecciones de transmisión sexual las que se han incrementado mucho en las adolescentes.
Por lo que la especialista recomendó realizar un debido control en el centro de salud o con su ginecólogo.
También es recomendable que las mujeres se realicen el examen de papanicolao una vez al año para prevenir el cáncer uterino y otras afecciones. 
|