Cristianismo y feminismo
Marlon José Navarrete E.
Jesucristo fue el gran promotor de la dignidad de la mujer. En su tiempo la mujer no era considerada ser humano, sino inferior al hombre para quien vivía sirviendo como esclava. El cristianismo es el que más ha valorado a la mujer en la historia. Entre los más cercanos seguidores de Cristo siempre vemos mujeres.
Irónicamente en el mundo moderno y en Nicaragua se ataca al cristianismo y a la Iglesia (Católica) como represores que marginan y oprimen el valor y la dignidad femenina. Este ataque sale de organismos feministas radicales que promueven una falsa liberación de la mujer, masculinizándolas, haciéndolas aparecer superiores a los hombres, derivando esto en un enfrentamiento sexual o guerra de sexos en el que nunca habrá vencedores, sólo perdedores. Esto llevará a una pérdida de sensibilidad en ambos sexos.
No se puede ir contra la naturaleza humana y los sexos no pueden igualarse en su concepción, pues ambos conviven en su individual manifestación genérica con funciones propias. La fuerza moral de la mujer radica en el amor que brinda y por el privilegio divino de ser madre. Ahí es ella superior al hombre, gracias a su feminidad. Recordemos que el hombre se derrumba sin el apoyo amoroso de una mujer. Deberían saberlo las feministas como doña Ana Quirós y doña Violeta Delgado. 
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