Madre asegura que cambiaron el arma homicida
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 | A pesar de su pobreza y su
humildad, lucha por demostrar que hay pruebas suficientes en contra del policía |
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El dolor de una madre y la impotencia ante la falta de justicia, es evidente en esta pobre mujer que lucha por demostrar que el asesino de su hija fue un miembro de la Policía Nacional, pero que fue declarado inocente. |
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Luis Alemán luisaleman@laprensa.com.ni
El arma usada en el asesinato de la joven Scarleth Araceli Rocha Solís, de 17 años de edad, y en el que se vio involucrado el policía, Nelson Ramón Urbina González, absuelto recientemente por un jurado de conciencia, supuestamente pertenecía a un alto oficial del Distrito Cuatro de Policía.
“La pistola era la que tenía asignada un capitán de apellido Morales”, denunció la señora Osiris Simona Solís Maradiaga, madre de la joven asesinada, quien se lamentó que por ser pobre no tuvo derecho a la justicia.
“Tengo miedo de que me pueda pasar algo, pero debo denunciar que el arma era del jefe del asesino de mi hija”, relató a LA PRENSA la señora Solís Maradiaga, quien no se resigna a que un tribunal de jurado haya declarado inocente al hombre, que según ella, mató a su hija.
La adolorida madre señaló que el caso de su hija aún no está cerrado, en tal sentido exigió que se investiguen cosas aún no aclaradas para que prevalezca la justicia.
Una de esas cosas que ella menciona es el arma utilizada en la muerte de su hija. Según Solís Maradiaga, el arma fue limpiada por policías del Distrito Cuatro, para no vincular en el hecho de sangre a su verdadero dueño, un capitán de apellido Morales.
Urbina González, supuestamente era hombre de confianza de su jefe, el capitán Morales, razón por lo cual se prestaban el arma, comentó.
“Es precisamente por eso que el arma fue limpiada para que no presentara huellas del asesino”, dice la señora, lo que corrobora con la expresión de que una policía llegó al lugar del hecho minutos después que ocurriera la tragedia.
“Pobre Nelson, hay que ayudarle en esto”, fue lo expresado por la mujer policía, según denunció la señora Solís Maradiaga.
UNA NIÑA PRESENCIO EL CRIMEN
Otro elemento que esgrime la madre de la joven asesinada es el hecho de que no permitieron a su nieta de cuatro años, que presenció la discusión que precedió al asesinato, declarar lo que vio.
La niña declaró el mismo día del crimen a varios medios de comunicación, que Urbina González había disparado la pistola contra la cabeza de su tía; y que el arma estaba escondida en la parte trasera del pantalón de donde la sacó el policía.
Esa declaración contradecía lo dicho por el “inocente” policía, quien aseguró que el arma la tenía guardada bajo la almohada de su cama, de donde la sacó Sacarleth Araceli Rocha.
También resulta sospechoso para la madre la colaboración de los jefes de Urbina González para borrar evidencias. “Ellos mandaron a bañarse a ese hombre y a lavar la ropa que ese día tenía puesta”, aseguró Solís Maradiaga. 
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