Ciencia y naturaleza
Japoneses se preguntan por qué el SARS no está en Japón
EFE
TOKIO.- Mientras la epidemia del Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SARS por sus siglas en inglés) se propaga rápidamente por China tras haber infectado a países vecinos estrechamente ligados a Japón, en Tokio se escucha la pregunta: “¿Por qué no hay SARS aquí?”
“¡Tenemos mucha suerte!”, dice a EFE el doctor Okabe Nobuhiko, director del Centro de Información de Enfermedades Infecciosas perteneciente al instituto nacional del mismo nombre.
Si el Ministerio de Sanidad se limita a declarar que no se han confirmado casos en Japón de esta neumonía atípica que —hasta ayer— ha afectado a 6,727 personas en 32 países y causado la muerte de otras 478, el doctor Okabe afirma que no se pueden dar razones científicas que expliquen por qué el SRAG no ha llegado a Japón.
“Habrá numerosos factores que ayuden a explicarlo, pero científicamente no hay nada probado. ¡Será una cuestión de suerte!”, reitera el doctor Okabe.
Según el médico, numerosas condiciones podrían entrar en juego, especialmente las relativas a las costumbres locales, como la escasez de los “besos” en la cultura japonesa, el tipo de arroz que se consume o los hábitos de higiene, pero “Japón también está expuesto a la enfermedad y no hay que descartar su llegada”.
A la proximidad geográfica hay que añadir las estrechas relaciones comerciales y financieras que Japón mantiene con China, Hong Kong y Singapur —donde la epidemia ha sido especialmente virulenta—, lo que ha hecho que el tráfico de japoneses hacia estas zonas infectadas no se haya detenido del todo.
“Algunos creen que el Gobierno oculta algo, pero nosotros no escondemos nada”, afirma el doctor Okabe, quien ejerce en un instituto público.
Las razones más frecuentes que suelen dar los medios de comunicación japoneses son las buenas condiciones higiénicas del país y especialmente el arraigado hábito de lavarse las manos regularmente y hacer gárgaras al menos una vez al día; costumbres inculcadas desde la guardería.
“Por supuesto, las condiciones higiénicas están relacionadas con la prevención de enfermedades, ¡pero eso no significa que otros países no se laven las manos!”, aclara Okabe.
El Ministerio de Sanidad, por su parte, informa de vez en cuando de los casos “sospechosos” y “probables” que existen en el país.
“Hasta la fecha de ayer, había 46 pacientes sospechosos y 16 probables. Desconocemos la razón, pero sólo podemos decir que oficialmente no hay casos confirmados de SARS en Japón”, aseveró un funcionario del ministerio.
La clasificación de “sospechoso” indica que el posible enfermo presenta fiebres igual o superiores a 38 grados, tos y dificultades respiratorias tras haber estado en contacto con otras personas contagiadas o haber viajado a regiones afectadas por la enfermedad en los últimos diez días.
Los “probables” tienen las mismas características que los enfermos “sospechosos”, sólo que además presentan un cuadro de neumonía u otras dolencias pulmonares visibles en radiografías.
Pero las dudas y, cuando menos, la extrañeza de muchos ciudadanos ante una situación en la que Japón se presenta —junto con Corea del Sur, de momento— como un oasis de higiene y salud en medio de una región sacudida por la epidemia van a la par con una falta de información por parte del aparato estatal. 
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