Sobrevivientes narran horror
AP
KINSHASA, CONGO.- Algunos viajeros sobrevivieron encaramados en vehículos militares, otros en escaleras, pero el viento huracanado y la súbita descompresión succionaron a decenas de personas por la portezuela del avión de carga Iliushin-76 que se abrió en pleno vuelo sobre la selva congolesa el pasado jueves, dijeron ayer los sobrevivientes.
El teniente Ilunga Mambaza dijo que se amarró a una camioneta, enterrado entre cartones, cuando se abrió la puerta trasera del avión ruso que transportaba a policías y soldados congoleses, a sus esposas e hijos.
El accidente sucedió a unos 10,000 metros de altitud, mientras la aeronave volaba sobre la nación del África central, 45 minutos después de haber despegado.
“Cuando se abrió la puerta de atrás, me caí y numerosas cajas me cubrieron”, dijo Mambaza, un policía congolés.
Un número indeterminado de mujeres y niños cayeron del avión, dijo Bebe Kahoma, esposa de Mambaza, y manifestó que el susto habría provocado que dos mujeres embarazadas abortaran sus bebés.
“Las mujeres tuvimos un poquito de suerte porque estábamos ubicadas cerca de la cabina, y en consecuencia lejos de la puerta, pero sufrimos algunos daños”, explicó Kahoma, quien sostuvo a su hijo y los dos regresaron a salvo a Kinshasa.
SIN CIFRAS OFICIALES
Aún persiste cierta confusión sobre la cantidad total de muertos.
El viernes se desplazaron helicópteros militares del Congo para buscar cadáveres en las cercanías de la ciudad de Mbuji-Mayi, donde el avión Ilyushin 76 perdió su puerta mientras se dirigía desde Kinshasa a Lubumbashi, al sureste del país.
Dos agentes del aeropuerto internacional de Kinshasa dijeron a la AP que habría 129 muertos. Un tercer funcionario estimó los muertos en la mitad de esa cifra y explicó que el número exacto sería difícil de determinar. Las fuentes hablaron a condición de mantener sus identidades en el anonimato.
El portavoz del gobierno, Kikaya Bin Karubi, confirmó la muerte de siete personas. No ofreció detalles, pero dijo que los muertos fueron “succionados del avión”.
NO PUDIERON CERRARLA
El sargento Kabmba Kashala, otro de los policías que se encontraba en el avión, dijo el sábado que la aeronave despegó con su puerta cerrada de manera incorrecta.
Explicó que fallaron tres intentos de sellarla en medio del vuelo, y finalmente se abrió.
“Estaba justo al lado de la puerta y tuve la oportunidad de agarrarme de una escalara justo antes de que la puerta se desprendiera”, dijo.
Mientras tanto el Ministerio de Defensa de Ucrania, propietario del avión y que lo alquila para ser utilizado en el Congo, negó la existencia de muertos por el accidente y puso en tela de juicio detalles significativos narrados por los sobrevivientes.
No está claro cuánta gente viajaba en el avión, si estaban sentados o utilizaban cinturones de seguridad. Tampoco pudo saberse por qué se abrió la puerta. El clima no parece haber provocado inconvenientes y no había indicios de sabotaje.
¿SOBORNOS POR ASIENTOS?
Las autoridades congoleñas guardaron un mutismo casi total en relación al número de víctimas del accidente, mientras fuentes del Ministerio de Defensa explicaron que hasta ayer se iniciaría un proceso de contabilizar los pasajeros que podían viajar el avión, y que se han cifrado en tan pocos como 40, según el gobierno y en hasta 280 por los medios informativos.
“Es imposible decir cualquier cosa con exactitud antes de que la investigación oficial logre establecer cuántos pasajeros había en el avión militar”, afirmó la fuente, que pidió el anonimato.
El militar señaló que el avión “transportaba muchos policías con sus familias, pero también polizones que habían sobornado a la tripulación con entre 30 y 50 dólares para subir a bordo”.
DATOS DEL AVION
El Iliushin-76 es un avión cuatrimotor de transporte utilizado por primera vez en la Unión Soviética en 1974 para transportar carga militar pesada.
En la actualidad vuela en todo el mundo. Su registro de seguridad incluye 45 accidentes en los que han muerto 393 personas, de acuerdo con la página de Internet: Safety Network, una base de datos de seguridad en aviación.
CIENTOS DE MUERTOS
“Muchos de mis colegas fueron succionados por el viento. No sé cuántos, porque me desmayé”, dijo el teniente Ilunga Mambaza, a la AP, en un hospital militar de la capital, Kinshasa, y estimó que había unas 350 personas en el avión, entre ellas unos 100 niños y mujeres. La tripulación retornó a Kinshasa después del accidente y sólo unas 100 personas regresaron a salvo, estimó Mambaza. 
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