A machetazos
Elízabeth Romero elizabeth.romero@laprensa.com.ni
Las manchas de sangre sobre los adoquines, a lo largo de una cuadra en una calle del Barrio Riguero, indican el desesperado recorrido que realizó ya moribundo, Bismark Enrique Quinsín López, de 35 años, tras ser herido de ocho machetazos, propinados por un grupo de pandilleros.
Según los vecinos del sector, a la medianoche del sábado fueron sorprendidos por los golpes desesperados en el zinc que sirve de portón en una de las casas del lugar, hasta donde acudió la víctima ya desangrándose.
QUE LLEGARA JUAN
“¡Juan!, ¡Juan!, ¡Juan!”, fueron las últimas palabras que balbuceó la víctima hasta caer derrumbado en la entrada de la vivienda vecina, donde un grupo consumía licor y que fueron escuchadas claramente por los vecinos.
Israel López, tío de la víctima, indicó que el hecho ocurrió en el parque Bill Stewart, del Barrio Riguero, donde su sobrino fue macheteado por presuntos pandilleros, cuando regresaba de una fiesta a su vivienda en el Barrio La Habana, distante a pocas cuadras del sitio.
Aparentemente el móvil del crimen fue el robo, según los parientes de la víctima, quienes relataron que los hombres le asestaron las estocadas mortales cuando éste trató de impedir que le robaran.
LE CAYERON 21 PANDILLEROS
“Él no era borracho, venía de una fiesta, le querían robar, él se corrió y lo machetearon”, explicó el tío de la víctima.
Los vecinos del sector confirmaron que Quinsín fue atacado por unos 21 pandilleros integrantes de la pandilla del puente del “Enrique Schmidt”, quienes rondan ese sector para cometer todo tipo de fechorías.
Los familiares identifican al cabecilla de esta pandilla únicamente por el mote de “Pipoca”, quien habría asestado los primeros machetazos.
López aseguró que varios de los machetazos que le fueron asestados a Quinsín fueron en la cabeza, la cual “tenía desbaratada”.
DETIENEN A "LA ARDILLA"
Los familiares de Quinsín tienen conocimiento que la Policía arrestó a uno de los atacantes únicamente conocido por el alias de “La ardilla”.
-El propietario de un bar vecino al parque, aparentemente fue quien persiguió al sospechoso y con pistola en mano logró detenerlo y entregarlo a la Policía. El sospechoso todavía portaba el arma homicida, dijeron los vecinos.
-Los vecinos, quienes auxiliaron a la víctima llamaron a la Policía y en una patrulla policial el herido fue conducido al Hospital Roberto Calderón donde posteriormente falleció desangrado.
OTRO HECO SANGRIENTO
En otro barrio capitalino, El Recreo, una persona no identificada recibió un balazo en la cabeza, que horas más tarde le provocó la muerte en un hospital capitalino. La Policía Nacional investigaba el hecho sangriento 
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