Especial
Kilimanjaro y El Jaguar en la Ruta del Café de Jinotega
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La entrada a la Reserva Nebliselva El Jaguar, que cuenta con una extensión de 115 manzanas destinadas para la producción de café orgánico y la protección de más de 45 manzanas de nebliselva. |
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Guadalupe Espinosa G. guadalupe.espinosa@laprensa.com.ni
PAQUETES: La Finca Turística Kilimanjaro ofrece dos paquetes: uno por 15 dólares por persona y de 25 dólares por persona. Para mayor información los interesados pueden comunicarse al teléfono 0632-2113 o escribir al correo electrónico: andres882000@hotmail.com
Para la Reserva Nebliselva El Jaguar el costo del apartamento es de 70 dólares por persona y 120 dólares por persona. El Jaguar cuenta con un chalet estilo suizo con dos apartamentos para 4 personas cada uno. Información en los teléfonos 2799219, 08861016 o al correo electrónico : orion@ibw.com.ni
En la comarca El Aguacatal, a 32 kilómetros de la ciudad de Jinotega y a una altura de 1,200 metros sobre el nivel del mar, está la finca ecoturística Kilimanjaro, ganadora del séptimo lugar en la Taza de la Excelencia y uno de los proyectos turísticos incorporados dentro de la Ruta del Café por su posición y entorno ambiental.
Kilimanjaro, propiedad de don Andrés Altamirano, está integrada dentro de un nuevo concepto de turismo alternativo, que ofrece a sus visitantes no sólo la oportunidad de disfrutar de un clima excepcional y de hermosos paisajes, sino de conocer con detalles el proceso de producción del café y admirar la variedad de su flora y fauna.
Una cita con la naturaleza que incluye recorridos por senderos, paseos a caballo, observación de cultivos de hortalizas y, primordialmente, visitas a plantaciones de café, donde el turista tiene la oportunidad de cortar el grano y además conocer todo el proceso de preparación. Al final de la jornada la recompensa es degustar una deliciosa taza de café con las infaltables rosquillas jinoteganas.
El recorrido inicia en el plantío “La Manzana”, donde don Andrés da la bienvenida a los visitantes, mientras un grupo de garzas garrapateras, muy comunes en la zona, muestran su belleza y encanto. En esta oportunidad, el equipo de LA PRENSA estuvo acompañado de delegados del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) y un grupo de 17 jóvenes de la zona que están siendo capacitados por esta entidad para operar como guías turísticos.
La segunda estación se hace a unos 20 metros, en el plantío “El Campamento” (llamado así porque ahí están ubicadas las covachas de los “cortadores”). En este sitio están los viveros de Kilimanjaro, ahí su propietario imparte una charla sobre la siembra de la semilla y enseña a los visitantes paso a paso cómo se logra este proceso hasta tener la planta que luego será trasplantada a los plantíos de café.
Las variedades de café más comunes en esta hacienda son Caturra y Catuai, aunque también siembran Maragojipe, destinado especialmente para el café que es seleccionado para el concurso de la Taza de la Excelencia.
Durante su explicación, don Andrés hace referencia a que el café que participa en este concurso requiere un tratamiento especial. “No se puede procesar de la misma manera, pues para la Taza de la Excelencia hay que ser muy cuidadosos, desde la recolección del café..., sólo se debe cortar los granos maduros, luego se hace el despulpado por aparte, se deja fermentar, se hace su lavado y se le da un tratamiento especial en el beneficiado seco”, asegura el productor.
La siguiente parada es en la casa-hacienda, donde don Andrés aprovecha para mostrarnos sus instalaciones. La casa está acondicionada con 4 cuartos y amplios corredores, desde donde el turista puede apreciar la oferta natural de Kilimanjaro.
Durante este pequeño receso, antes de explorar el sendero “El Polo”, uno de los tres con los que cuenta esta hacienda, aprovechamos para conocer otro de los atractivos de la finca: la crianza de Tilapia, alrededor de unas 300.
Otra de las fortalezas de esta propiedad es que cuenta con su propia fuente de energía: una noria, a través de una polea, lleva energía a un generador con capacidad de 20 kilos.
RUMBO A “EL POLO”
Después de recorrer la casa hacienda nos preparamos para visitar el sendero “El Polo”. Don Andrés nos advierte que debemos usar repelente para evitar picaduras de “bocones” y llevar agua, pues la caminata durará alrededor de una hora y hay que evitar la deshidratación.
A medida que nos adentramos en el bosque la experiencia es más gratificante, pues aunque hay que tener cuidado con lo resbaladizo del terreno y mantener la resistencia (que demanda una buena condición física) por la inclinación del sendero, vale la pena por la gran variedad de árboles y por escuchar a lo largo el cantar de los pájaros.
La vegetación es otro de los puntos fuertes.
Mientras transcurre el recorrido vamos identificando árboles de granadillo, roble, golondrina, mata palo, así como una variedad de helechos y flores, entre ellas, las más populares: las orquídeas.
Han transcurrido unos 25 minutos y no hemos recorrido ni la mitad del sendero, sin embargo, don Andrés nos advierte que tendremos que acortar el camino, pues ha llegado la hora del almuerzo. Un almuerzo muy típico con güirila y cuajadita incluida. Además de postre, atado de dulce y el infaltable café.
¡Allá vienen! Se oye el grito de uno de los integrantes del grupo que se ha quedado en la casa-hacienda y nos espera impaciente; él ha aprovechado el tiempo para ver la crianza de cerdos y gallinas ponedoras, que también es parte del atractivo de la finca, así como para dar un pequeño paseo a caballo (hay un total de 10 disponibles para los turistas).
¿QUE ES LA RUTA DE CAFE?
La Ruta del Café es un proyecto impulsado por el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), la Cámara Nacional de la Micro, Pequeña, Mediana Empresa Turística (Canatur) en coordinación con las alcaldías y sociedad civil, con el fin de ofrecer un turismo no convencional, alternativo, que sea sustentable, genere desarrollo y crecimiento económico, así como equidad social y protección del medio ambiente.
“El compromiso de nosotros es entregar a los tour operadores y al público en general de la región, un estudio de las posibilidades y potencialidades que tienen sus diferentes sitios. Ver toda la vida social y cultural de la gente del Norte, las actividades recreativas y deportivas que se pueden realizar”, afirma Francisco Zamorano, jefe del Departamento de Productos Turísticos del Intur.
Según dice, en Jinotega ya se tienen tres circuitos en la Ruta del Café: la ruta del Lago, la ruta que va hacia el lado de Pantasma y entre Matagalpa y Jinotega alrededor de la carretera.
“La ruta incluye visitar las iglesias, el Lago de Apanás, parques, cementerios, festivales propios de la región, naturaleza y vegetación, además turismo de aventura, zona donde se puede practicar kayak, rápidos, canopy, etc.”, agrega.
Hasta el momento, de acuerdo con el Intur, hay unas 32 fincas entre Matagalpa y Jinotega que se encuentran habilitadas para ser parte de este proyecto; además de restauranteros y hoteleros que serán incorporados a esta ruta.
Además: La Reserva El Jaguar, un rincón suizo en medio de la nebliselva 
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