Ideas caseras
Mascotas en la casa
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 | El niño lo pide a gritos, el papá no lo quiere bajo ningún argumento. La razón del desacuerdo con la llegada de una mascota al hogar, son muchas y tienen su importancia. Sin embargo, también hay muchos beneficios |
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Hilda Rosa Maradiaga C. hildarosa.maradiaga@laprensa.com.n
Ese inquilino que usted probablemente no desea y que su hijo o hija insiste en meter a la casa como un miembro más de la familia, puede ser la diferencia en la salud sicológica de su pequeña o pequeño. Hablamos de los animales como mascotas.
La psicóloga Maritza Artola, afirma que “es saludable que el niño tenga una mascota”, tanto para su crecimiento como en su sicología. “Se identifican, expresan sus sentimientos, su cariño y su afecto a las mascotitas y eso es muy importante”, indica.
Cuando el niño es único hijo o la niña es única hija, el animalito representa una compañía, no se sienten solos, con ellos juegan, pasean y además se les desarrolla el sentido de la responsabilidad porque aprenden a cuidarlos, alimentarlos, estar pendientes de ellos, y saber que de ellos depende alguien más, explica la especialista.
“Su sicología se desarrollará más sana si tienen un animal en la casa, el tener un animal, los va preparando para poder transmitir afecto y cariño. Es también una forma de socializar, son los primeros pasos que los niños dan para enfrentarse al mundo exterior, les desarrolla muchas habilidades, aprenden a compartir, desarrollan sentimientos afectivos importantes para que el niño no crezca duro, frío e inflexible”, añade.
LOS RIESGOS
Junto a la importancia de que el niño tenga una mascota, también se deben analizar los riesgos con el fin de prevenirlos. El doctor Germán Payán Leiva, médico veterinario, indica que “es peligroso que los niños vean a las mascotas como juguetes porque los tiran para arriba y abajo, les estiran las patas, les ocasionan fracturas y eso no es correcto”.
No se debe obviar el riesgo de las enfermedades, algunas pueden transmitirse por contacto, como los piojos, pulgas, garrapatas y ácaros de la sarna, menciona el doctor Payán.
Advirtió tener especial cuidado con los gatos, ya que éstos causan toxoplasmosis, la cual inhibe el embarazo en las mujeres por lo que “no es aconsejable que una niña tenga un gato”.
Los perros y gatos también pueden transmitir la infección por toxocara, que consiste en un parásito parecido a las lombrices, que lesiona el hígado y otros órganos. También pueden provocar enfermedades alérgicas como asma.
RECOMENDACIONES
Según el médico veterinario Germán Payán Leiva, antes de adoptar una mascota, se debe tomar en cuenta el área de la casa, valorar si hay condiciones para alimentarlo, cuidarlo y darle atención médica.
Para niños pequeños, entre tres y cinco años recomienda conejos, peces o aves porque no representan ningún peligro. “Son animales que se pueden controlar en sus jaulas o acuarios, no hay peligro de que el niño o la niña salga corriendo detrás de ellos, igual que salen detrás de un balón, son animales más dóciles y manejables”, dice.
Indica que los niños pueden tratar con perros, después de los siete años. Aconseja razas nobles o pequeñas, las cuales se pueden mantener en una casa pequeña de manera que no molesten y no hacerle la vida difícil a la mascota. Recomienda la raza Caniche y Labrador, e inclusive, el Pastor Alemán para niños mayores.
Advirtió tomar en cuenta la raza. “Un San Bernardo cuando crezca va a botar toda la casa, vivirá estresado, todos van a vivir estresados”, ejemplifica e indica que razas como la Doberman, Bóxer o Pittsburgh, son de temperamento agresivo y sirven más para cuidar la casa, aunque también “depende de la educación que se le da al perro”.
Asegura que los riesgos de enfermedades son prevenidos manteniendo al animal bajo cuidado y saludable.
A los padres de familia que por alguna razón se oponen a comprar una mascota para sus hijos, la psicóloga Maritza Artola, les aconseja valorar los beneficios y ceder.
Si el problema es que los animales se ensucian o por la comida, se debe negociar con el niño, darle la responsabilidad de cuidarlo, bañarlo y estar pendientes. 
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