Niños exigen mejores condiciones
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Niños actores de la zona rural de Matagalpa durante la presentación de la obra “La cara oculta del café”. (LA PRENSA/J. Oporta) |
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Leslie Ruiz Baldelomar leslie.ruiz@laprensa.com.ni
Salud, educación, buen trato y recreación, fueron las principales demandas que los niños, niñas y adolescentes de las zonas rurales de Matagalpa hicieron a través de la obra de teatro “La cara oculta del café”, presentada la noche de este jueves en el Justo Rufino Garay.
Sus expresiones faciales, seguridad al hablar, aspecto físico y repertorio musical trasladaron con facilidad al público a las zonas cafetaleras del norte, donde el maltrato, las violaciones y el abuso a menores es frecuente.
“Todos estos chavalos fueron cortadores de café hace unos dos años. El grupo que canta, por ejemplo, está integrado por cinco hermanos que ahora se dedican a estudiar y aprender oficios, pero que antes cortaban café en condiciones deplorables”, afirmó Fanor Montenegro, promotor del Centro de Servicios Educativos en Salud y Medio Ambiente (Cesesma).
Marbelly Palacios, de trece años, pertenece al grupo de niños cantantes. Recuerda que cuando tenía once se levantaba a las 3:00 a.m. y acompañada de sus padres, se iba a una hacienda a trabajar. “De mi casa a la finca hay una hora (que equivale a unos ocho kilómetros) y cuando llegaba agarraba mi comida, mi canasto y empezaba a cortar café. Hacía unas tres latas y media”.
Como la mayoría de los niños trabajadores, Marbelly llegaba a su casa, hacía la cena y lavaba la ropa de ella y sus hermanos.
Cabe mencionar que el papel de Cesesma ha sido clave para los niños de las zonas rurales de Matagalpa. Según Montenegro, este organismo ha trabajado en el reforzamiento escolar de la zona, en coordinación con la Oficina Internacional del Trabajo y su Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil.
“Se abrieron varias escuelas y se han reforzado otras donde no habían maestros. Estamos atendiendo trece fincas y varias comunidades aledañas al Tuma-La Dalia”, aseguró.
Desde que Cesesma entró en funciones, los niños y adolescentes de las zonas rurales de Matagalpa han aprendido a bailar folclor, trabajar en bambú y macramé, que es la técnica de hacer nudos para bolsos. Montenegro calcula que desde el año 2000 hasta el momento han atendido a por lo menos tres mil niños y niñas.
ARTISTAS APOYARON
Al final de la presentación de la obra “La cara oculta del café”, varios artistas nacionales dieron una muestra de apoyo a favor de la erradicación del trabajo infantil. 
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