Reformas constitucionales generan controversia
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 | Diputado sandinista dice que no son viables, pero parlamentaria liberal las considera necesarias |
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William Briones Loáisiga william.briones@laprensa.com.ni
El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) no respalda una posible reforma constitucional para juntar las elecciones municipales previstas a realizarse el próximo año y las elecciones generales de 2006, porque trastocaría los períodos de las autoridades salientes, comentó el diputado Edwin Castro, coordinador de la bancada sandinista.
No obstante, María Eugenia Sequiera, vicejefa de la bancada del arnoldista Partido Liberal Constitucionalista (PLC), dijo que ellos respaldarían una reforma constitucional, porque significaría reducir los gastos en que se incurre al realizar tres procesos electorales continuos: municipales, regionales del Caribe de Nicaragua y las nacionales.
Para realizar una reforma constitucional se requieren 56 votos, los que solamente pueden lograrse contando con la anuencia de sandinistas y liberales.
“No hay ninguna posibilidad. No hay tiempo ni hay propuesta en ese sentido. Esa es una reforma constitucional que requiere dos vueltas y no hay tiempo para hacerlo. Técnicamente es imposible”, comentó Castro.
Dijo que las reformas constitucionales de 2000, que se realizaron a través del pacto libero-sandinista “fueron diferentes porque no hubo cambio de fechas electorales. La primera pregunta que cabe es si se van a adelantar las elecciones presidenciales o se van a alargar las municipales, y no hay interés del Ejecutivo en reducir el período. Si lo técnico no se permite, políticamente no cabe. Lo que cabe es reducir período pero no aumentarlo, ese poder sólo lo tiene la asamblea constituyente”, explicó.
Castro dijo que “este tipo de reformas debe realizarse fuera de períodos electorales”.
“Creo que sería importante para la nación para reducir gastos. A mi manera de ver, lo más importante sería reducir el período presidencial, para que se puedan impulsar juntas las dos elecciones”, expresó por su parte María Eugenia Sequeira.
A Sequeira dijo preocuparle otras reformas constitucionales planteadas y que afectan a los otros tres poderes del Estado. “Me preocupa porque se pretende convertir al Consejo Supremo Electoral (CSE) en un instituto que esté adscrito al Ejecutivo, reducir la Asamblea (Nacional) a 51 diputados, no porque sea malo bajar los costos, sino que no es correcto bajar la condición parlamentaria de 91 (diputados), no es lo mismo querer manipular a 51 fácilmente, que pretender controlar a un poder de 91 diputados, es más difícil, así como montar un Consejo sobre la Corte Suprema de Justicia (CSJ). Todo eso haría un retroceso de la democracia en Nicaragua”, indicó.
La diputada Sequiera consideró que sus colegas sandinistas estarían de acuerdo con recortarle el período al presidente Bolaños. “Valdría la pena discutirlo para reducir los costos”, insistió. 
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