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SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA / SáBADO 15 DE MARZO DE 2002
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No es el error nuestra Patria

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Escultura de Miguel Angel Abarca.

 

Armando Incer*

“Hay ciudades novias”, afirmaba un poeta sevillano.

Y esas ciudades novias necesitan de un novio que sepa piropearlas.

Así, hay quienes dicen “Ver Madrid y después morir”. Hablamos también de la Perla del Septentrión, del Diamante de las Segovias, de la Ciudad Universitaria, de la Novia del Xolotlán, de la Ciudad de las Brumas, de la Ciudad de las Flores, etc.

“A todos los sitios se va, pero a Boaco se vuelve” se proclama en esta ciudad.

He leído que nuestras pequeñas ciudades hispanoamericanas se parecen entre sí hasta en el hecho de creerse diferentes.

Al decir Pablo Neruda que somos la garganta pastoril de América, logró escribir con esa corta frase la estrechez del istmo centroamericano y el valor de la palabra de nuestros intelectuales. Hay quienes aseguran que Nicaragua es el país que tiene más poetas por kilómetro cuadrado de superficie.

Pero si nosotros le pedimos a un estudiante citar los nombres de tres intelectuales que no sean de la zona del Pacífico, le pondríamos en apuros y, posiblemente, a sus profesores también.

En la librería los estudiantes adquieren Sangre Santa, de Calero Orozco, Cosmapa de José Román. Pero no hallamos sangre en el trópico de Hernán Robleto, el más destacado de los intelectuales boaqueños.

En el género de teatro uno encuentra la Chinfonía Burguesa, de Pasos y Coronel, Por los caminos van los campesinos, de PAC.

¿Y por qué no “La cruz de ceniza” y “Pájaros del norte” del mismo Robleto?

Cuántos jóvenes conocen de memoria las letras en inglés de las tonadas de moda, pero son incapaces de citar una sola estrofa de una canción miskita.

Todos estamos en la obligación de conocer la obra de Julio Ycaza Tijerino, de Alfredo Alegría, Santos Rivera, Eddy Khül, Samuel Meza, y de tantos valores más de la región central y del norte del país. Debemos reconocer la presencia de los poetas Rothschuh, de Octavio Robleto, Flavio Tijerino y otros para comprender que no somos solamente los pobladores de tierra adentro, si nos valoran con frialdad los bota de hule, si nos miran de ganchete.

Recordemos que 6 chontaleños han sido miembros de la Academia Nicaragüense de la Lengua, que 4 boaqueños han sido galardonados con el premio nacional Rubén Darío y que muchos pobladores de esta extensa zona del país se ha integrado al Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica y a la Academia de Historia y Geografía.

¿Acaso el cacique Nicaragua, Rubén Darío, José de la Cruz Mena, Ramírez Goyena, Pablo Antonio Cuadra, Rodrigo Peñalba y Jaime Incer son nuestros únicos aciertos?

“El olvido proviene de fallas en la memoria; la omisión, del encono, el prejuicio”. Creo que ya es hora de pensar acertadamente, de saber que nuestra Patria no se fundamente en el error.

Ahora se encuentra con nosotros el poeta Ariel Montoya, también de tierra adentro. Le conocí más arriba de las nubes, volando a varios miles de pies de altura, en un avión que nos llevaba a Guatemala, invitados por un amigo común, el embajador don Mauricio Díaz Dávila, también de tierra adentro.

Ariel nació en Esquipulas a 12 kilómetros de San José de los Remates. Es pues nuestro vecino.

Ha hecho sentir su valor poético en el libro Perfil de la Hoguera, con el que ganó una mención especial para el Premio Nacional Rubén Darío, en 1999.

Hoy ha querido distinguirnos viniendo a participar en los ya conocidos viernes culturales de nuestra biblioteca.

“La poesía es fuego, llamas que arden sobre el crepúsculo, fuego sobre fuego, poesía que se nutre de poesía”, afirmó de este libro Nicasio Urbina, intelectual que nos visitó el año pasado. De todo este entorno ígneo, el poeta sale con el ánimo sosegado y aplacadas las turbaciones.

Ya en el siglo XVI, Quevedo y Villegas afirmaba que su llama sabía nadar en aguas frías.

Espero que así sea con el poeta Ariel Montoya.

En Boaco le ayudaremos a lograr este objetivo, pues seremos como el ángel del Apocalipsis que vertió su copa de hielo sobre las llamas.

* Escritor.  
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