Espantados
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 | Ruta Nica Enduro Darío los demolió |
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La prueba de la última fecha del Nica Enduro fue tal, que el sólo llegar a la meta resultó ser una proeza para los corredores. LA PRENSA/M. LORÍO. |
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Wilder Pérez R wilder.perez@laprensa.com.ni
Un clima que roza los 40 grados Celsius, riachuelos con lamas capaces de hacer resbalar a un reptil, y pendientes diseñadas por la naturaleza con piedras lajas de todo tamaño y bien afiladas, fueron la constante en la tercera fecha del campeonato Nica Enduro, realizado en el municipio de Darío.
Aunque minutos previos a la competencia del sábado los corredores se mostraban felices y confiados, el regresar de la misma sus rostros justificaron el nerviosismo de sus esposas o novias, por la rudeza del terreno que había anunciado LA PRENSA en días anteriores.
Para algunos no fue la prueba más difícil, para otros, no hay vuelta de hoja, se trató de la más temible. Lo cierto es que el recorrido de más de un centenar de kilómetros que estaba previsto terminar en poco más de dos horas, al final duró hasta ocho, gracias a lo pesado del camino.
Los primeros pilotos en llegar a la meta, ubicada en el Parque Central de Ciudad Darío, lo hicieron después de cinco horas de haber salido, y esto que abandonaron la competencia. Hacia la puesta del Sol, los corredores todavía intentaban bajar una cuesta en la comunidad de El Delirio, de unos 800 metros de longitud, pero minada por lajas hirientes.
CLIMA FATAL
El calor era tal que ahí casi pierde la vida un corredor de Jinotega identificado únicamente como Francisco. Según su colega Ricardo Solís, el jinotegano salió en estado crítico por un bajón de azúcar, dado lo caliente del clima, al punto que tuvieron que despojarlo de toda su ropa y rehidratarlo de emergencia, ya que incluso estaba convulsionando.
Ya lo habían advertido los baquianos de la zona. Ignacio Lorío, organizador del evento, comentó que los campesinos hasta tenían apuestas de que en ciertos lugares los corredores no lograrían pasar.
Prueba de esto fue que en la pendiente de El Delirio, los contendientes tuvieron que bajar de sus motos y unirse para bajarla, atando y lanzando sus vehículos a cosa de algún desperfecto, lo que sin duda tuvo primacía.
Los tramos peligrosos no permitían parpadeos. Prueba de esto fue cómo se rompió un dedo Ariel López. El motociclista acababa de pasar una de las etapas más espantosas, ya que las motos se quedaban atrapadas entre las rocas, y tras superar el check point, quiso detener la moto que se le fue de un lado, pero le fue imposible. Abandonó temprano la justa.
EXTENUANTE
Pero Lorío aseguró que más que peligrosa se trató de una contienda difícil. Con todo, los pocos atletas se mostraron satisfechos del terreno, dadas las condiciones físicas y pericias que exigió. “Éste ha sido extremadamente exhausto, ha sido extremadamente fuerte y tuvimos que estar a prueba todos los pilotos, muchos de nosotros a pesar de estar en condiciones físicas buenas, no cumplimos el objetivo de terminar los 106 kilómetros de la carrera”, confesó Andrés Franceries de Montis, cuya preparación para competir consiste en correr a diario, levantar pesas y nadar, aunque lo que lo sacó de juego fueron los golpes sufridos por la motocicleta. 
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