Maurizio Battistini colaborando con el fútbol nicaragüense
Robándose el cariño
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El entrenador italiano, Maurizio Battistini, condujo a Nicaragua a su primera victoria en la historia de las Copas Uncaf. LA PRENSA/MIGUEL LORÍO |
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Hijalmar Padilla hijalmar.padilla@laprensa.com.ni
Maurizio Battistini nació hace 58 años en Italia.
Pero, aún cuando su ombligo quedó en ese país europeo su sentimiento en este momento parece estar centrado en Nicaragua.
“Agradezco a Aldo Camorani, del Parmalat, porque mantuvo lo que dijo y es colaborar sin interés con el fútbol de Nicaragua. También quiero reconocer a la gente de Nicaragua que me ayudó a insertarme en este proyecto. Estoy feliz con esto”, dice Battistini por medio de la traducción de Andrea Camorani, también funcionario de Parmalat y amigo del fútbol nica.
Battistini es el mismo director técnico extranjero que en Panamá acaba de conseguir la mejor presentación del balompié pinolero en la historia de Copas de Naciones de la Unión Centroamericana de Fútbol, (Uncaf).
Aún cuando en su balance general registró cuatro derrotas, su éxito radicó en haber inyectado en cada jugador un pensamiento diferente, más positivo en torno a que sí se pueden conquistar muchos sueños realmente.
Y fueron tantas sus charlas y sus enseñanzas que el onceno pinolero logró una actuación significativa en la última cita panameña.
Obtuvo la primera victoria en estas contiendas al vencer 1-0 a Panamá y convirtió a un equipo usualmente ingenuo y tímido en un aparato con un mejor concepto futbolístico.
El combinado azul y blanco jugó rápido, con notables condiciones físicas y sobre todo con grandes deseos de superarse en cada partido sin importar el rival.
¿De dónde viene usted propiamente?
“Desde Parma, Italia, donde nací un 18 de febrero de 1954”.
¿Cómo llegó a Nicaragua?
“Hace un año por medio de gestiones de Aldo Camorani con el objetivo de ayudar en el proyecto de mejorar a la organización de fútbol del Parmalat”.
¿Alguna vez se imaginó el reto de dirigir una selección nicaragüense?
“No. Solamente pensaba en el objetivo de ganar un título con el equipo Parmalat de la Primera División. La idea de trabajar con la selección nacional no estaba en mis planes”.
¿Tras casi un año en Nicaragua, añora a su familia, a su país?
“Ahora no estoy solo porque recientemente llegó mi esposa (Mirella) y en Semana Santa se nos unirá mi hija (Fiorenza). Italia sigue siendo mi país, pero en Nicaragua me he sentido como en un segundo hogar porque su gente se ha mostrado muy amistosa. Así lo he sentido afuera y dentro del Parmalat”.
¿Dónde empezó su carrera como entrenador?
“En el Fidenza y después pasé a las ligas juveniles del Parma antes de colaborar con Arrigo Sacchi, entrenador de la Selección de Italia”.
¿Qué otras experiencias?
“Con la selección de Libia y equipos de Rumania. Asimismo he trabajado con Brescia, Venecia y Taranto”.
¿Hay planes de continuar en Nicaragua?
“No me gustaría hablar mucho sobre eso porque en estos momentos la mayor concentración está en la temporada, en el Parmalat”.
¿De qué depende su permanencia por un año más en el país?
“Del final de la temporada y de que el ambiente esté lo más sereno posible para decidir. Estoy dispuesto a continuar trabajando otro año, pero eso lo decide el Parma, que es quien me paga”.
¿Por qué además todo depende del ambiente?
“Es que yo no llegué aquí para hacer batallas pobres. Si me encuentro enemigos va a ser difícil que siga”.
¿Y es que ya hay alguien molesto?
¿Ahora no, pero por mi experiencia tomo en cuenta que siempre habrá alguien en contra y no dudo que saldrá en el camino. Sin embargo, continuó teniendo disponibilidad”.
¿Cómo se explica que regale su trabajo manejando una selección sin cobrar?
“Resulta algo curioso porque el poco que gana dirigiendo son 300 mil dólares al año. Sin embargo, eso se compensa con la ayuda del Parma, con lo que me paga el Parma”.
¿Por qué ese interés de los italianos en ayudar al fútbol de Nicaragua?
“Porque sólo a través de la colaboración de otras culturas se logra algo importante, con cada cual poniendo lo suyo. De modo que bien puede ser Nicaragua un taller para Italia como lo ha sido Surinam para el fútbol holandés. No sería extraño que un día de aquí saliera un jugador para el Parma para el ‘calcio’ italiano”.
¿Qué opinión tiene ahora del futbolista nicaragüense?
“Que es un jugador que quiere volverse profesional, que toma el camino correcto, aunque le falta un poco, que es un futbolista con características pero que falta incentivarlo”. 
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