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SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA / VIERNES 27 DE JUNIO DE 2003
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Francisco Arellano Oviedo
Estampas familiares

Francisco Arellano Oviedo

I. Doña Luz Arellano
En el principio fue la luz, primeriza fuente
y síntesis de todo cuanto evoca vida;
más tarde se nos dijo: ego sum lux… y unida,
por gracia de su nombre, fue a Dios y a su gente.

Llenó su juventud la práctica cristiana
siendo luz del hogar y faro de su casa,
aquella que gentil con sus manos amasa
el pan de la familia y la comunión humana.


La madre de mis primos es también mi madrina,
pintura revivida, matrona granadina
y bíblica varona contra el tiempo vano.
Tal vez con estos versos de familiar acento
no hiera la modestia ni el corazón contento
de esa torre cristiana: ¡doña Luz Arellano!

Managua, 14-06-03.

II. Don Humberto Arellano
Mi padre, don Humberto, fue siempre recatado
cultivó la verdad, que es pasión de sabios;
sin desdeñar a nadie, oímos de sus labios
del corazón consejo y verbo humanizado.

Conocedor del vuelo sutil, de nubes y aves
con precisión hablaba de lloviznas y vientos;
mas no fueron los libros de su saber asientos
sino la experiencia en que fundó sus claves.

Apartado de vicios, supo desde su infancia
multiplicar nobleza —herencia de su padre—
por ternura campesina que le entregó su madre.


Hoy el tiempo atenta borrarme su elegancia,
más llamo a mi padre, vivo en otro puerto:
—ven, sube a mis hombros, ¡a mirar, don Humberto!

20 de junio del 2003

III. D. Jorge Arellano Cuadra
Frondoso el jenízaro lento mece ramas,
como brazos abiertos al que cansado pasa
en busca de refugio cuando el sol abrasa
o cuando arde el campo en crepitantes llamas.
Esta imagen del árbol grande y hospitalario
describe la bondad de D. Jorge Arellano

quien siendo el patriarca de los suyos, la mano
generosa extiende sin tocar campanario.

Atlético su cuerpo forjado en la fragua
de Vulcano, mover podía un tren o un avión;
¡más si de hierro el cuerpo, de carne el corazón!
Lo recuerdo: él joven, yo niño, por Managua;
diplomático él cuando yo era un estudiante…
¡Hoy a nuestro Patriarca, la presea radiante!

22 de junio del 2003  
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Epitafio a FN (1943-1983)


El otro yo


Muchacha de febrero o las invitaciones de Clemente Amalfi


Estampas familiares


Al Poema “Padre” de Anita Ch. De Holmann


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