Correo
Portada Impresa
    La Prensa    
Archivo
Busqueda
VIERNES 27 DE JUNIO DEL 2003 / EDICION No. 23132 / ACTUALIZADA 1:00 am
PORTADA
POLITICA
ECONOMIA
NACIONALES
REGIONALES
EDITORIAL
DEPORTES
SUCESOS
EL MUNDO
OPINION
REVISTA
SUPLEMENTOS
OBITUARIOS
CARTAS AL DIRECTOR

CLASIFICADOS
SUSCRÍBASE


   

Culmina marcha por la defensa del bosque hondureño

Foto  
.Cura desafía a quienes desean matarlo por oponerse a la tala indiscriminada

El padre Andrés Tamayo llegó junto a habitantes de Juticalpa y Salamá —pueblo de donde es párroco—, a la Casa Presidencial en Tegucigalpa.
LA PRENSA/AP

 

Freddy Cuevas

TEGUCIGALPA/AP.- El sacerdote católico salvadoreño José Andrés Tamayo, que ha sido amenazado de muerte por empresarios que explotan la madera y las minas en la región Este del país, culminó una marcha en la capital tras recorrer a pie más de 200 kilómetros.

Los manifestantes que le acompañaron recorrieron las principales avenidas de Tegucigalpa y llegaron hasta la Casa Presidencial, acordonada por decenas de policías antimotines armados con escudos metálicos, bastones de goma y cascos protectores.

“Durante siete días marchamos pacíficamente para exigir al gobierno que erradique la tala inmisericorde de los bosques de Honduras y específicamente de Olancho... y esperamos que el esfuerzo no haya sido en vano’’, dijo Tamayo a la AP el jueves.

La marcha comenzó el 20 de junio en la catedral de Juticalpa, capital provincial de Olancho, tras una misa que celebró Tamayo. Se denominó “Marcha por la Vida’’. Sus participantes caminaron de 210 kilómetros.

El evento fue apoyado por 27 organizaciones de estudiantes, trabajadores, campesinos, indígenas, activistas pro derechos humanos y las iglesias católica y evangélica.

Los protestantes portaron pancartas con leyendas como ‘’¿Quiénes somos?, peregrinos que luchamos por la vida’’, “madereros, maderitos, con Tamayo cuidadito’’ y “por la paz y por la vida, esta marcha no se olvida’’.

Los manifestantes caminaron 30 kilómetros diarios y pernoctaron en las aldeas, caseríos y ciudades situadas a la orilla de la carretera.



Enemigos dan 40 mil dólares por su cabeza

Tamayo ha denunciado que los industriales de la madera, a los que no identificó, han ofrecido 40,000 dólares a quien lo asesine, luego de advertirle que debía abandonar Honduras antes del 30 de mayo. El plazo, sin embargo, venció hace 27 días.

Según Tamayo, esos grupos contrataron un sicario para matarlo el año pasado en una carretera solitaria de Olancho. El hombre, empero, desistió y le confesó la situación.

Tamayo es el cura párroco de Salamá, ciudad de Olancho, y desde hace 20 años defiende los extensos bosques de coníferas de la región destruidos por los madereros y mineros.

Su lucha es respaldada por la mayoría de los 70,000 habitantes de Salamá y sus alrededores, que lo cuidan constantemente junto a dos policías que le ha asignado el gobierno.

El religioso, de 47 años, es oriundo de San Pedro, en la provincia de San Vicente, en El Salvador. Pertenece a la orden diocesana. Llegó a Honduras en 1983 y de inmediato fue enviado a Olancho.

Olancho, con 24,351 kilómetros cuadrados, es la provincia más extensa de las 18 que posee Honduras. La extensión territorial del país es de 112.493 kilómetros cuadrados.  
.


---

   
Otras Noticias

Emboscadas, una tras otra en Irak

Culmina marcha por la defensa del bosque hondureño

Cobertura de The NYTimes es cuestionada de nuevo

CIA obtiene componentes nucleares en Irak

El mundo en Breve