Zona de strikes
El regreso de Padilla
edgard Rodríguez c. edgard.rodriguez@laprensa.com.ni
Dice Paul Newberry de AP, que Vicente Padilla probablemente desea hacer todas sus aperturas contra los Bravos de Atlanta.
Baseball Ticker, el servicio que utiliza el USA Today en el resumen de los partidos, señala que Padilla ha sido incapaz de recapturar la forma conseguida el año pasado, pero que los Bravos no han notado ninguna diferencia.
Todd Zolecki del Philadelphia Inquirer, sostiene que el catcher Mike Leiberthal no tuvo la certeza de lo que pensaban los bateadores de Atlanta al ver a Padilla en el montículo, “pero estoy seguro que no estaban muy confortables”, reveló el receptor.
Greg Maddux de los Bravos, quien ha ganado cuatro premios Cy Young y 279 juegos en las Mayores, afirmó que Padilla “lanzó una buena pelota, su bola rápida tuvo buen movimiento y tiró con control y agresividad”.
Es difícil sustraerse a la emoción que causan esas valoraciones al trabajo del derecho pinolero, que mejoró a 5-2 y 1.81 contra los Bravos, el mejor equipo de la Liga Nacional. Este año, los lleva con 3-0 y 1.48 en cuatro inicios.
Pero más que desarrollar una reputación como “domador” de Bravos, lo esencial es que el nica está de regreso al nivel que alcanzó el año pasado, cuando aparte de arrancar múltiples elogios, fue al Juego de Estrellas y se volvió el “as” de los Filis.
Padilla está de regreso con su poder y su habilidad para mezclar, con su determinación y la fe en sus lanzamientos como para recurrir a sus envíos en cualquier circunstancia del juego.
Lo mostrado por Vicente en sus últimas tres aperturas, confirma que tenía razón cuando pidió al manager Larry Bowa y al coach Joe Kerrigan, que le dejaran lanzar su juego, que no lo trataran como a un robot, al que había que indicarle qué pitcheo hacía en cada momento.
Padilla lleva tres aperturas de calidad en línea. Una ante Anaheim, a quien venció 3-0, y dos ante Atlanta, a quien derrota una vez y les permite sólo tres carreras limpias en 14.1 innings. En este trayecto, acumula 2-0 y 1.27, con un juego sin decisión.
Tras esas labores, ¿cómo dudar de su regreso? 
|