Deportes
Jugando Billar
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 | Es un deporte muy popular en los jóvenes sobre todo entre las mujeres... Contrario a lo que se piensa, lejos de ser un “vicio” es una buena opción para relajarse y divertirse |
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Modelos: Nadia Martínez.
Agencia Silhuetas. |
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Ricardo Cuadra García ricardo.cuadra@laprensa.com.ni
La mesa donde se desarrollará la partida no muestra el más mínimo desnivel. Las bolas son colocadas por una persona de la casa, dentro de un triángulo equilátero de madera. Ahora toca decidir cuál jugador tendrá la opción de efectuar el tiro de apertura.
No hay ningún trato preferencial para la jugadora femenina. Al igual que el resto de compañeros, golpeará —detrás de la línea de salida— hacia la banda superior la bola blanca. El jugador cuya bola se encuentre más cerca de la banda cabecera ganará el sorteo y tendrá la opción de efectuar el tiro de apertura, o bien ceder el turno.
Sucedió lo que todos temían: la chica de 19 años, quien difícilmente pierde una partida, gana por una nariz el saque. Tras “romper” empieza poco a poco a meter las bolas en los hoyos laterales y esquineros del cuadrilátero. La jugadora amenazaba con barrer, sin darle oportunidad a sus tres compañeros de defender su honor.
Uno de los muchachos, seguro que no le permitiría tomar turno opta por sentarse. “Ya ganó otra vez”, aseguró con tono de conformidad. Con una precisión milimétrica y buen dominio de la geometría, Karla Vanesa Martínez introduce las quince bolas, ante la mirada desconcertada de sus amigos, quienes impotentes presenciaron —una vez más— cómo les ganaba la chica. “Estoy pensando no volver a jugar con ella”, asegura entre risas Rolando Fernández, de 20 años, su compañero de juego. “Siempre nos gana”.
William Hüper, (18), Guillermo Argüello (17), y Raúl Hernández (18), forman parte del grupo de amigos que tres veces por semana visitan el Club de Billares Topacio, ubicado en las inmediaciones de la estatua de Montoya.
“Es una forma de divertirte sanamente con tus amigos”, asegura Hüper, quien de pura casualidad se inició en este deporte hace un par de años. “Un día cuando salíamos de la universidad pasamos por un club de billar y nos entró curiosidad de saber cómo se jugaba, al poco tiempo fuimos sintiendo gusto al juego y comenzamos a practicarlo más seguido”, recuerda.
“Nosotros no apostamos, no es esa la intención del juego, lo que queremos es pasar un rato tranquilos, disfrutando de la emoción del juego. Lo que sí hacemos es que quien pierde la partida paga la mesa”.
La afición por el billar surgió en Guillermo Argüello cuando acompañaba a su papá a los clubes, hasta que hace un par de años se decidió probar suerte con el taco. “Me gusta mucho este juego, te saca de la rutina y de la presión de las clases”.
En “Times Off”, un club de billar con un nuevo concepto, el 70 por ciento de la clientela la conforman los jóvenes, pero el dato más curioso es que del total de visitantes el 40 por ciento son mujeres. Valeria Salinas (18), pertenece a ese 40 por ciento.
En marzo pasado, motivada por sus amigas de universidad, Salinas visitó un club de billar, le gustó y ahora juega este deporte por lo menos dos veces a la semana en compañía de su novio y amigos. “Además del juego me gusta el ambiente y la atención de este lugar”, asegura.
Nervios de acero
Pese a tener poco tiempo de practicar este deporte (casi dos años), Karla domina las técnicas básicas. No se intimida ante los tiros difíciles de lograr, tal parece que tuviera nervios de acero. “La primera vez que visité un club de billar acompañé a unos compañeros de clases, no me llamaba la atención. Sólo miraba que le pegaban con el taco a la bola blanca para meter otra en un hoyo, sin lograr entender nada más”, recuerda.
Sus amigos, para que no se aburriera observándolos cómo jugaban, decidieron explicarle las reglas y la manera en que se toma el taco. Al inicio lo hizo por complacer a sus amigos, pero poco a poco le fue sintiendo sabor al juego.
Según Karla, lejos de ser un “vicio” el billar es una manera sana de relajarse y sacar el estrés de los estudios. “Considero que sería un problema que en vez de disfrutarlo y relajarme, lo mirara como una manera de ganar dinero, apostando, eso si no es correcto”, añade. 
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