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Viendo el amanecer

Foto  
.¿Qué sitios prefieres?... los miradores, estaciones de servicio y los mariachis al parecer constituyen la fórmula perfecta

Modelos: Iva Grijalva y Carlos Gutiérrez Lacayo. Agencia Silhuetas.

 

Ricardo Cuadra García
ricardo.cuadra@laprensa.com.ni

Los llamativos y enormes anuncios publicitarios anunciando la proximidad de una tienda de conveniencia, no sólo constituyen muchas veces un respiro o alivio para aquellos conductores que han permanecido durante mucho tiempo tras el volante, también anuncian que la fiesta aún no acaba para muchos jóvenes.

“Si la disco cierra a las tres de la mañana no hay ‘falla’, nos vamos a una Esso on the Run o a una Star Mart”, asegura Iván Corrales, de 20 años. “Es sábado por la madrugada y no tenemos que preocuparnos porque hoy no hay clases, así que no importa dormir hasta el mediodía”, reitera.

El volumen del estéreo del pequeño Yaris está al máximo, mientras Corrales y sus tres amigos recostados sobre el vehículo se toman unas cervezas en una tienda de conveniencia ubicada en Metrocentro. Conversan sobre diversos temas, cine, grandes ligas, la NBA y por supuesto de chicas.

A pocos metros de distancia otro grupo de chicos y chicas conversan animadamente. Dentro del local muchos jóvenes compran algo para matar el hambre. Cerca de las cabinas telefónicas muchos se encuentran recostados sobre la grama. Son casi las tres de la mañana, pero consideran que la noche es joven.

Durante las noches, en las estaciones de servicio el combustible pasa a un segundo plano y se convierte en una alternativa de diversión de muchos jóvenes. Una práctica que se inició a mediados de la década de los 90. Sin importar dónde se haya comenzado el reventón, lo seguro es que los jóvenes terminarán en una estación de combustible celebrando el fin de semana.

Cerca de la medianoche la diversión en estos lugares apenas empieza. Después de las dos de la mañana decenas de jóvenes se dan cita en estos sitios para continuar el ‘pereque’ o encontrarse con amigos. Visitar una gasolinera en esas horas es participar de una fiesta al aire libre.

Acudir a una estación de servicio en horas de la madrugada se ha convertido en una ley no escrita para quienes resultaron insatisfechos por el cierre “temprano” de su bar o discoteca favorita. Son una nueva especie de vampiros, que lejos de chupar sangre, se pasan la noche en vela y se duermen antes de que caigan los primeros rayos del sol.

“Me gusta visitar este tipo de lugares porque aquí me encuentro con mis amigos, muchas veces por cuestiones de trabajo o de clases no puedo ir con ellos a alguna fiesta entonces duermo un poco y vengo aquí después de las dos que yo sé que los encontraré”, nos comenta María Leticia Cabrera, de 22 años.

“Además de encontrarme con mis amigos para platicar y pasar un rato súper, me gusta el ambiente y que a pesar de que estamos prácticamente al aire libre estamos seguros porque hay vigilancia”, añade.

Según Rodrigo Mercado Soza (21), estos establecimientos ofrecen todo lo necesario: comida, bebidas y licores, pero que lo mejor de todo es que no están obligados a consumir, y cuentan con baños, por cualquier emergencia.

“La verdad que el permanecer abiertas las 24 horas del día ofrece ventajas a los clientes. La otra vez que no andaba efectivo y no tenía para el taxi de mi novia y sus amigas, vine aquí a sacar dinero del cajero”, recuerda Rodrigo. “Me sacó del clavo”.

Pero no solamente los chicos y chicas que salen de una disco visitan estos lugares, para algunos estos establecimientos son su primera opción de entretenimiento y no la segunda como la mayoría. “Casi siempre venimos después de las once de la noche, platicamos bastante, comemos hot dogs y nos tomamos algunas cervezas”, nos reveló Eduardo Navarro, quien con sus cuatro amigos conversaba sentado sobre la grama en una estación de servicio de Linda Vista.

“Siempre he preferido la noche que el día, me gusta pasar la noche despierta, y venir aquí con mis amigos me agrada porque conversamos sobre muchas cosas y no me doy cuenta de que pasa el tiempo, cuando me percato ya son más de las cuatro de la mañana y entonces decido irme a mi casa a dormir”, relata Yolanda Sequeira, de 22 años.



Los miradores

Los enamorados tienen una muy buena opción romántica, muy diferente a las que brindan las estaciones de servicio. Subiendo la Cuesta del Plomo se encuentra la Gruta Xavier. Este lugar ofrece una vista completa de la ciudad de Managua y es visitado por parejas de enamorados.

La Loma de Sandino, con un clima muy agradable, también es muy concurrida en horas de la madrugada por su espléndida vista. Con un poco de suerte no serás traicionado por la neblina que impide disfrutar la panorámica.

También desde el restaurante Mi Tierra, ubicado en Carretera Sur, hay una vista preciosa del Valle de Ticomo y se puede apreciar parte de la ciudad de Managua.

El Complejo Turístico El Mirador de Catarina es el punto más alto del área urbana del Departamento de Masaya. Desde este punto los visitantes observan la Laguna de Apoyo en su máxima expresión, el imponente Volcán Mombacho, las ciudades de Granada, Nandaime y Diriomo, y si está con suerte puede apreciar la neblina salir como por arte de magia desde la laguna.

Este sitio es uno de los destinos turísticos más conocidos y visitados del país. Este lugar además de su belleza, brinda seguridad al visitante que llega a pie o en vehículo, además ofrece al turista nacional y extranjero el servicio de restaurantes, quioscos de artesanías, jardines, música en vivo de marimba, una discoteca y amplio parqueo.



Al son de los mariachis

Además de estas tiendas de conveniencia y los miradores, los bares La Guitarra, El Munich y Los Ídolos, todos muy populares por su fama de “amanesqueros”, son algunos de los preferidos de los muchachos para esperar despiertos el alba.

La famosa 35 avenida de Linda Vista lo es en parte a estos dos bares. La Guitarra y El Munich, dos establecimientos vecinos que se disputan e intercambian clientes. Cruzar la calle es la distancia que los separa. “Por lo general voy a los dos, ambos son buenos y tienen mariachis”, asegura Rolando Latino, de 20 años. “Mis amigos venimos a pasar un rato alegre platicando, tomándonos unos tragos y disfrutando de los mariachis”, añade.

Según Miguel Ángel Darce, de 19 años, los mariachis constituyen el principal atractivo del lugar. “Honestamente si no hubieran mariachis no vendría aquí, eso es lo que hace que este lugar sea alegre”.

Pero la meca de los mariachis en nuestro país se encuentra a muchos kilómetros de la 35 avenida: en Bello Horizonte, en el sector de la rotonda, donde diariamente más de una veintena de músicos rancheros se dan cita para animar a los visitantes.

En una mesa, coreando: mujeres, oh mujeres tan divinas no queda otro camino que adorarlas... encontramos a Joaquín Saballos Manzanares, de 22 años. Son cerca de las cuatro de la mañana y asegura haber llegado recientemente con sus dos primos. El lugar está lleno y es difícil encontrar una mesa para sentarse.

“Vengo aquí porque me gusta el ambiente, platico con mis primos y mis amigos y conozco a otras personas, mucha gente ya me conoce porque visito este lugar con bastante frecuencia. Casi siempre venimos en viernes para no tener que levantarnos temprano al día siguiente”, asegura Joaquín. “No podría explicar por qué me gusta amanecer en la calle, es algo que disfruto hacer simplemente”, recalca.  
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