Tips
El bacanal... pero en casa
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 | Llega el fin de semana y vos y tus amigos están súper aburridos. No hay dónde ir y ya se conocen de memoria todas las discotecas, ¿qué hacer? Toma papel, lápiz y apunta estos tips que te ayudarán a tener el mejor reventón en casa |
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Angélica Martínez R. angelica.martinez@laprensa.com.ni
Pareces león enjaulado dando vueltas por toda la casa. Es viernes, pero increíblemente no tenés nada planificado para la noche. Decides distraerte viendo algo en la televisión. ¡Bah!, los mismos programas aburridos, las mismas películas, las mismas canciones, los mismos videos, ¡lo mismo todo! Qué aburrimiento.
Son cerca de las seis de la tarde y no se te ocurren ideas. ¡Ah!, de repente se te ilumina el foco y decides llamar a tu “brother” del colegio para ver si a él se le ocurre algo o por lo menos se aburren juntos.
Él te confiesa que está igual o más aburrido que vos, porque además de no tener qué hacer, está soportando las gárgaras interminables que su hermana está haciendo en el cuarto mientras finge que es Shakira dando un concierto multitudinario. “Me salvaste, voy para allá”, te dice.
Colgás el teléfono y alguien toca a tu puerta, ¡qué sorpresa! Son tus vecinas de la casa de enfrente que te quieren invitar a escuchar música. Las invitas a pasar y les dices que estás esperando a un amigo. Entonces te das cuenta de que ellas son tres y ustedes van a ser dos. Falta uno. Buscás en tu agenda y encontrás el número de tu “brother” número dos. “¡Venite ya!, le ordenás, y él como buen amigo que es obedece en el acto”.
Tocan de nuevo a la puerta. Pero cuando abres, ¡oh, sorpresa! Es tu “brother del colegio” con su hermano y un amigo más. Ahora, otra vez, quedó dispareja la cosa. Tu vecina te dice que guardés la calma, ella tiene dos amigas a las que puede llamar. A la media hora se aparecen ellas acompañadas por otras dos parejas.
En un momento ves tu casa convertida en un desfile de gente que no conocés o sólo has visto de lejos, pero descubrís que son personas súper interesantes. ¿Por qué no me había relacionado con ellos?, te preguntás. Mirando la sala de tu casa, atestada de gente, de pronto caes en la cuenta de que organizaste el reventón de los reventones sin darte cuenta ni hacer mucho esfuerzo.
Pero esa fue demasiada improvisación y no es bueno dejar siempre las cosas a la suerte. Aquí te van cuatro opciones y la forma en que vas a planificar tu bacanal para que sea el mejor... pero desde ya te advertimos que lo principal es que tengas muchas ganas de divertirte y un chorro de amigos para compartir tu alegría.
Fiesta de “traje”
— Se parece mucho a la forma en que organizaste la fiesta que describimos arriba, con la diferencia de que se planifica con unos días de anterioridad. Lo primero que tenés que hacer es conseguir el local. En casa de quién lo van a hacer.
— Además, debes escoger una fecha en la que no haya alguna actividad que pueda echarte a perder los planes como: un concierto de Maná, la kermesse del colegio o el cumpleaños del chavalo más popular del salón.
— Después tenés que elaborar la lista de los que van a llegar. No te recomendamos que sean demasiadas personas, porque la organización se vuelve un caos. Un máximo de veinte amigos es lo adecuado. Pedile a cada uno que decida lo que piensa llevar.
— Procurá que las bebidas sean suficientes. El cálculo se hace promediando lo que varones y mujeres toman.
— Con respecto a las “bocas” tené en cuenta que haya variedad. No te recomiendo la comida muy elaborada, porque además del trabajo para prepararla y seleccionar al que la va a hacer, tenés que pensar que no todos van a querer comida pesada (sin mencionar las montañas de platos desechables que hay que recoger después). Por lo general a las fiestas de este tipo se va por la compañía y el baile no por la comida.
— ¡Ah!, si tu colección de música no es de las mejores, pedí que lleven sus discos, pero rotulados para que no se pierdan.
Diversión en pijamas
Esta fiesta es mucho más intima, no sólo por la ropa sino por la cantidad de invitados (nunca sobrepasa los diez). No te emociones, porque no son unisex. Cada mono en su mecate.
Dicen que las fiestas de pijamas de mujeres son mucho más alegres que las de varones, pero no es cierto. Mientras en las primeras el objetivo son los peinados, hablar de los chicos, la manicura, el pedicure y continuar con la plática de chicos; en las fiestas de pijamas de varones no se habla mucho, pero son más interactivas.
Montan una tienda de campaña en el patio o en el cuarto y se dedican a comer, hablar de carros, del último programa de Internet o en el último de los casos practican la guerra con almohadas. También terminan hablando de las chavalas... pero en sus propios términos.
El único problema aquí es la casa y el permiso de los padres. Si las paredes de tu casa son muy delgadas no vas a dejar dormir al resto de la familia y tu fiesta va a ser un desastre ni hablar de si compartís el cuarto con tu hermana o hermano.
Propósitos filantrópicos
Cualquiera que sea la fiesta de tu elección el propósito inherente es divertirse, pero le podés añadir otros valores, podríamos llamar filantrópicos, a tu necesidad de diversión. Por ejemplo, si en tu escuela hacen falta pupitres, tienen algún compañero al que quieren ayudar para que siga los estudios, hacen falta fondos para la fiesta de graduación o el equipo de básquetbol necesita uniformes nuevos, pueden cobrar una módica suma por la entrada y así reunir dinero para la causa.
Alquilar un local puede salir muy costoso, así que te recomendamos que mejor busquen la casa de alguien, la cancha de la escuela o el predio vacío de tu cuadra (siempre que conozcas al dueño y él les preste el espacio).
Si quieren pueden invertir en sonido, pero si alguien conoce al dueño de una disco móvil y se las quiere prestar, mejor. Lo que se busca es economizar costos de operación. Tampoco tenés que invertir en comida.
Las cervezas y las gaseosas las podés conseguir en consignación en las propias empresas, mediante una carta firmada por el director de tu escuela. Si quieren pueden vender emparedados. Cada quien puede llevar algún ingrediente y todo lo que vendan será utilizado para el mismo fin. ¡Suerte con su fiesta y no dejen de invitarnos!
“Detallitos” que no deben faltar
Muy poca gente le pone cuidado a los detalles, pero éstos harán que tu fiesta sea recordada por más tiempo y con mayor nitidez. Aquí algunos ejemplos:
— Aunque sea una fiesta de pijamas podés elaborar tarjetas de invitación con dibujos alusivos. La creatividad es tuya.
— Colocar chimbombas no te convierte en un “primarión”. Es más, si las escogés en colores metálicos y las colocás de manera que asemejen arcos, corazones, coronas o bordeando las paredes le darás un aire disco a tu fiesta.
— También podés cometer locuras. Si el tema de la fiesta son tus artistas favoritos podés fotocopiar a tamaño natural la foto de él o ella y pegarla en cartulina. Luego colocá cada foto en lugares visibles de la casa para que le dé la bienvenida a tus invitados.
— Si tenés una cámara polaroid o la podés conseguir prestada, sorprendé a tus invitados agarrándolos “in fraganti” en algún momento de la fiesta. Si regalás las fotos, serás el más popular del salón por el resto del año.
¿Y de disfraces...?
Si querés que tu reventón tenga ese sello de originalidad, aquí te va una idea: organizá un concurso de disfraces. Primero elaborá volantes y pegá las hojas en los murales de tu escuela, en los baños, en el bar y en cada lugar que frecuenten tus amigos. En esas papeletas tratarás de que todos se enteren de tu idea, pero sin dar detalles como fecha y lugar. Lo que buscas es que todos se involucren en la planeación. Una vez que hayas captado la atención de todos, pediles que te den ideas sobre el tema que quieren para los disfraces, puede ser el oeste, el estilo hawaiano o al estilo de los 70.
El tema también puede ser libre, incluso es más divertido, pero la idea es que los trajes sean elaborados por cada uno y no comprados o alquilados. Asegúrate, como siempre, de que la fecha no coincida con la de otro evento. 
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