Caso de “Rosita” en manos de Dios
Elízabeth Romero/Enviada Especial elizabeth.romero@laprensa.com.ni
COMUNIDAD DE TUIZ. COSTA RICA.- El caso de “Rosita”, la niña nicaragüense que quedó embarazada producto de una violación, y que posteriormente se le practicó un aborto terapéutico y cuya noticia le dio la vuelta al mundo, es un caso que aún deja muchas interrogantes.
Mariano Barquero, padre de Alex Barquero, detenido tres meses en Costa Rica como sospechoso de haber violado y embarazado a “Rosita”, se lamenta de no tener los resultados de un examen de ADN.
Prefiere no hablar por temor de ver nuevamente a su hijo en la cárcel y asegura que deja el problema en manos de Dios y la justicia.
Según el señor Barquero, su hijo ha encontrado refugio en una denominación evangélica y ha dejado el cigarro, considerado como el único vicio que tenía.
Alex Barquero, quien debe presentarse cada mes ante las autoridades judiciales de Turrialba, teme hablar ante los medios de comunicación, tras la experiencia sufrida momentos después de los acontecimientos suscitados con la niña.
En esa ocasión, los patrones anteriores de su padre lo corrieron de la finca ubicada en Tuiz, a unos 80 kilómetros al occidente de San José, donde trabajaba como cuidador. Además no le pagaron 70 mil colones producto de su trabajo.
“Estoy asustado”, insistió Mariano Barquero, al insistir en la inocencia de su vástago, asegurando que éste siempre ha estado muy cerca suyo.
UN NUEVO ELEMENTO
Aunque Barquero refirió que hasta que su hijo logre salir de la situación en que fue dejado por los padres de “Rosita” ofrecerá declaración a un medio de comunicación, comentó que la misma abuela paterna de la niña, de nombre Marlene, en una ocasión les manifestó que ella estaba segura que Alex no era un violador.
Según Mariano Barquero, doña Marlene hasta se había ofrecido para testificar ante las autoridades judiciales costarricenses sobre la supuesta inocencia de Alex, pero un día después desapareció del lugar. Además, sostuvo que fue la misma Marlene quien les habría asegurado que su hijo no era el verdadero padre de “Rosita”, sino su padrastro.
Fue por eso que los medios costarricenses aseguraron que se trataba de su padrastro y no por ser una manipulación, como llegaron a afirmar en Nicaragua las organizaciones de mujeres.
"ESTA ENTRE ELLOS"
“La violación de esa chiquita está entre ellos”, dijo Mariano Barquero, quien señaló que en esa casa también vivían otras personas del sexo masculino, uno hermano del padre y otro hermano de la madre. Los identificó como Marvin y Victoriano, con quienes “Rosita” aparentemente quedaba sola cuando los padres salían por buen tiempo de la casa. 
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