Especial
8 mil kilómetros de agua dulce amenazados
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 | Los inspectores de Salud han detectado focos de contaminación en la costa del lago, en diferentes momentos, y han hecho advertencias a las autoridades municipales. El problema de la contaminación de las costas del Gran Lago de Granada, fue denunciado hace 26 años y todavía persiste |
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El 70 por ciento de las aguas negras de la ciudad de Granada corre por los arroyos y termina en el Lago Cocibolca. |
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Douglas Carcache y Emilio Zambrana nacionales@laprensa.com.ni
El Lago Cocibolca, con ocho mil kilómetros cuadrados y 32 municipios a su alrededor, será dentro de pocos años la única fuente de agua que le quede a Nicaragua, porque los ríos y lagunas de la región del Pacífico han perdido caudal o están muy contaminados.
El temor de los especialistas es que el Cocibolca corra la misma suerte que el Lago Xolotlán, al que cada día le cae más de un millón de libras de excrementos humanos, y ya es más una laguna de oxidación que un lago.
Los estudios muestran una contaminación suficiente en la costa de Granada, como para que nadie se bañe allí, porque la ciudad escurre sus desechos en el lago, pero aún es posible limpiarlo.
La población más grande junto al Cocibolca es la de Granada, donde viven más de 150 mil personas que beben aguas subterráneas, aunque estas fuentes también corren el peligro de ser contaminadas por la basura.
UN PROBLEMA VIEJO
Hace 26 años el diputado del Partido Conservador, José Joaquín Quadra, pidió al Congreso Nacional que investigara los problemas de las fuentes de agua potable y ordenara suspender la deforestación que acababa con ellas.
Una comisión del Poder Legislativo visitó Granada, en abril de 1977, y observó que en “todos los cauces que discurren por la ciudad, entre la Estación y la Iglesia de Palmira, corren abundantes aguas negras que van al Gran Lago”, como también le llaman.
Por esos cauces corrían además residuos industriales, algunos de la elaboración de jabones y detergentes.
Las jabonerías que botaban sustancias químicas ya desaparecieron de Granada, pero en cambio hay cien basureros ilegales, y el 70 por ciento de las aguas negras sigue cayendo al lago a través de los arroyos.
El alcalde de la ciudad, Luis Chamorro Mora, anunció que pronto recibirá una donación de Luxemburgo de diez millones de dólares, para completar el sistema de alcantarillado de la ciudad que sólo cubre el 30 por ciento de las necesidades.
José Joaquín Quadra, quien ahora preside el Comité Pro Granada, critica a la Alcaldía porque se ha interesado más en remodelar parques que en impedir que las aguas negras vayan a caer al lago.
CUIDADO BAÑISTAS
El Ministerio de Salud ha recomendado, en distintas ocasiones, alejar a los bañistas de ciertas áreas de la costa de Granada.
“Cuando notificamos a la Alcaldía es que encontraron algún foco de contaminación, debido a la acumulación de basura en la costa del lago”, dijo el director del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais), Luis Cuadra.
Explicó que “no son precisamente alertas sanitarias en el sentido estricto de la palabra, sino recomendaciones para que los veraneantes no lleguen a esos focos de contaminación”.
Sobre las aguas del Cocibolca también caen residuos de agroquímicos e insecticidas por las labores agrícolas de los habitantes de su cuenca.
Aún así, sólo ese lago podría suplir de agua potable a Nicaragua dentro de 25 años, cuando el consumo de los habitantes sea de 19 mil litros de agua por segundo, afirma Salvador Montenegro, director del Centro para la Investigación en los Recursos Acuáticos (CIRA).
LO DESAPROVECHAN
A lo inmediato las aguas del Cocibolca podrían irrigar 625 mil hectáreas de plantíos agrícolas, porque tiene tanta agua que cada segundo evacúa medio millón de litros por el Río San Juan, que al final caen al Mar Caribe.
Los habitantes de los 32 municipios que hay alrededor del Gran Lago lo aprovechan muy poco, quizás sólo para la pesca y la navegación; y podrían, sin embargo, obtener agua potable, agua para riego y atraer turismo.
Irene Arévalo, ex presidenta del Instituto de Turismo (Intur), dice que el lago ha sido subutilizado en el campo turístico, porque en Granada a los visitantes sólo les ofrecen “lanchas para pasear” y un restaurante en las isletas.
La contaminación del Cocibolca aumentó con el paso del huracán Mitch en octubre del año 1988, porque el Lago Xolotlán se rebalsó y le lanzó por el Río Tipitapa toneladas de agua sucia.
Las aguas del Xolotlán tienen mucha sal y ni siquiera sirven para regar cultivos agrícolas, debido a que recibe los desechos de la ciudad de Managua y evapora más agua de la que recibe.
“Cada vez que el Xolotlán se desborda, se enjuaga y se lava, pero le causa daño al Cocibolca porque las suciedades corren por el Río Tipitapa hasta caer en el Gran Lago”, indicó Montenegro.
LA MALA COSTUMBRE
En el asentamiento La Talpujera, de Granada, las familias botan basura todos los días en el arroyo (cárcava) que tienen a su lado y que acaba en el lago. Unos dicen que lo hacen porque nunca llega el camión que recoge la basura y otros porque éste sólo pasa día de por medio.
“La gente bota la basura aunque venga el camión”, afirmó Silvio Gutiérrez, quien vive en el mismo sitio. “Por necesidad la botamos allí, no tenemos dónde tirarla más que en el arroyo”, justificó Argelia Martínez.
La noche anterior había llovido fuerte y las corrientes lavaron los arroyos, llevándose la suciedad hasta la costa del Cocibolca. Sin embargo, aún se veían promontorios de desechos en los paredones del cauce natural, algunos enterrados por el tiempo y otros recién lanzados.
La ciudad la cruzan dos enormes arroyos que, juntos, tienen una extensión de 17 kilómetros. “Entre seis y siete toneladas de basura echan diario sobre los arroyos”, dijo el alcalde Luis Chamorro Mora.
Es una cantidad mínima, explicó Chamorro, indicando que la Comuna recoge el 90 por ciento de los desechos de la ciudad y los mayores problemas están en los 22 asentamientos espontáneos, situados junto a los arroyos y en las partes bajas del lago, donde viven más de tres mil personas.
El empresario Mauricio Chamorro dice que ahora los industriales son los que menos ensucian el Lago de Granada, porque se han puesto de acuerdo con la Municipalidad para darle tratamiento a las aguas residuales.
“Nosotros estamos reciclando muchos desperdicios, pero la gente sigue tirando la basura a las calles y las aguas negras desembocan en los arroyos y luego en el lago que, después, vomita las suciedades y las saca a la costa”, afirmó Chamorro, gerente general de la empresa Monisa.
ACUIFEROS AMENAZADOS
Expertos japoneses advirtieron en el año 2000 que el basurero municipal La Joya podría contaminar el manto acuífero subterráneo de Granada y que la infraestructura del agua potable es la más deficiente en ese departamento, informó el director técnico de la Empresa de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), Francisco Mena.
El agua que consumen los granadinos “es de óptima calidad, pero debemos prevenir cualquier tipo de contaminación”, dijo Mena al reconocer que es grave la contaminación del lago por las aguas residuales de la ciudad.
La Joya está situado al sur de la ciudad, cerca de la salida hacia Nandaime, y la Alcaldía planea trasladarlo porque también teme que contamine el acuífero con la infiltración de los líquidos que suelta la basura descompuesta, explicó la directora del Plan Maestro Municipal, Cony Mendoza.
La principal fuente de agua potable de Granada está en su zona sur, donde excavaron pozos con una profundidad de 88 a 152 metros. Son aguas subterráneas de depósitos aluviales y volcánicos, por lo general con buena calidad, indican los estudios municipales.
EL DESAGUE SUCIO
Las aguas que el Lago Cocibolca lanza al Río San Juan, reciben más contaminación al pasar por el Puerto de San Carlos, donde las cañerías de aguas negras desembocan en el río, desde hace años, para que la corriente arrastre las heces fecales. Hace dos meses, el Ministro del Ambiente y Recursos Naturales, Arturo Harding, dijo que el Río San Juan ya era una cloaca. 
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