Reportaje
Voy a ser papá
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 | ¿Qué haces cuando te encuentras
ante esta situación, cuando aún eres adolescente? Muchas dudas y temores afloran en tu interior.¿Podré seguir estudiando? ¿Cómo voy a mantener a mi familia? ¿Tendré que olvidarme de las parrandas y la soltería?... Para dar respuesta y ofrecerte útiles consejos te presentamos las historias de dos jóvenes que
comenzaron con esta responsabilidad a temprana edad y la opinión de los expertos |
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Angélica Martínez Ramírez angelica.martinez@laprensa.com.ni
La vida de Janey Martín Narváez Rodríguez transcurría despreocupadamente, igual a la de cualquier otro joven de 20 años. Fiestas, salidas con los amigos y ninguna preocupación más que los estudios, llenaban la vida de este joven. Hasta el día en que su novia le dio la noticia: “estoy embarazada”.
Él no lo podía creer. Sintió que el mundo se le venía encima. ¡Estas segura!, le gritó angustiado, repetí la prueba. Tal vez se equivocaron (esa era en realidad una remota esperanza que abrazaba con todas sus fuerzas para evitar desplomarse). Entre lágrimas ella le dijo que se había hecho dos veces la prueba antes de hablar con él. “¿Qué vamos a hacer?”, le preguntó.
Él no tenía la respuesta, a su mente sólo venían más preguntas: ¿podré seguir estudiando? ¿Qué van a decir mis padres? ¿Cómo voy a mantener una familia si yo no trabajo? Mientras su cabeza daba vueltas en una danza interminable de sentimientos de culpa, su corazón se llenaba de amor hacia ese ser que estaba por nacer. Porque eso sí hay que reconocerle, a Janey nunca le pasó por la cabeza pedirle a su novia que abortara.
Con la ayuda de ambas familias, salieron adelante. No se truncaron las ilusiones de terminar el bachillerato y de cursar una carrera (actualmente está en el IV año de Farmacia en la UCEM). “Me encanta que me diga papá y cuando corre hacia mí para recibirme cuando llego de la calle”, afirma Janey.
Hoy su hijo, Janey Narváez Briceño, tiene cuatro años de edad y es su más grande orgullo. Como todo padre él se preocupa con la idea de faltarle un día a su hijo. “Cuando el niño se enferma, me preocupa no tener dinero suficiente para atenderlo. Con la situación económica actual, lo que más deseo es poder trabajar para darle todo lo necesario, pero no cambio ser papá por nada del mundo... es lo mejor”.
Entre las actividades que realizan y que disfrutan juntos está la de recitar los números. “Se ve que le gustan mucho. El otro día me dejó sorprendido porque en la escuela sólo le han enseñado a decir los números del uno al veinte y él vino y me los dijo hasta el cien. Claro que eso hay que darle cierto mérito a la mamá”, comenta sonriendo. “Yo quisiera que él fuera médico, pero creo que más bien va a ser administrador o algo así”.
“Mis padres me apoyaron mucho”
El día que le dieron la noticia, Iván Cuadra, pensó que sería como otro cualquiera. Llegó a la cita con su novia, pero había algo raro en el ambiente. El rostro de ella estaba enrojecido, como si hubiera estado llorando. Cuando él le quiso dar un beso ella se apartó y acto seguido le dejó caer la “bomba”: “vamos a ser papás”.
Iván no podía creerlo. “Lo primero que pensé fue que ya no iba a estudiar. Muchos amigos míos habían pasado por la misma experiencia y habían tenido que abandonar la universidad para dedicarse a trabajar”.
Sin embargo, Iván tuvo la suerte de contar con su familia para apoyarlo, si bien tuvo que olvidarse de las parrandas y la vida displicente que lleva cualquier joven de su edad para ponerse a trabajar, él mismo reconoce que sin sus padres no lo habría logrado.
“Mis padres han sido muy importantes, me han apoyado mucho para que yo saque adelante a mi familia y sé que sin ellos no lo habría logrado”, dice.
Él es de los que piensa que cuando se es padre la tolerancia y la paciencia son lo más importante para criar a un niño. “Una vez mi esposa me había terminado de ayudar a pasar un trabajo de la universidad que tenía que entregar al día siguiente. Lo dejó sobre la cama y cuando nos íbamos a acostar vimos a la niña que estaba sentada en medio de todas las hojas de mi trabajo arrugadas y manchadas. ¿Decime si no hay que ser paciente en esos casos?”.
“Con la niña aprendí que ser padre no es tan fácil como yo creía. Aprendí a cambiar y a lavar pañales, a darle la pacha y sacarle los gases después de comer y a mecerla para dormir... lo único que nunca he hecho es bañarla porque en eso soy un poco machista y creo que eso le toca a la mamá. Este año, si Dios quiere, termino el último año de Desarrollo Rural en la UNA, pero ser papá es lo mejor que me ha pasado”, afirma.
Josephine tiene cinco años es una niña muy despierta y se ve que quiere mucho a su papá.
Una feliz paternidad
Deben ser cariñosos y considerados. Para los padres esto no siempre es fácil. Este período también es difícil para ellos. A veces nos olvidamos de sus sentimientos porque todo el proceso ocurre en el cuerpo de la madre y por consiguiente hay una relación especial entre la madre y el hijo, la cual el padre no puede compartir. Esto puede hacer que el padre se sienta fuera de la experiencia.
No rehúyas tus sentimientos. Confróntalos. Ansiedad y miedo son sentimientos comunes en muchos padres, más cuando todos hacemos bromas de la pérdida de libertad, de las nuevas responsabilidades y gastos interminables, pero la emoción y felicidad de ser padre supera todo.
Involúcrate. El involucrarse en el nacimiento, puede ser muy beneficioso para el bebé. Según T. Berry Brazelton, una autoridad en la rama, dice que cuando los padres se involucran en los primeros dos meses del niño, este generalmente nace más sociable y puede evadir fácilmente situaciones estresantes, y cuando se interesa los primeros seis meses, esto le ayuda a tener mejores movimientos motores. Es indiscutible que nuestros bebés se beneficiaran de la integración del padre y a su vez a los padres les da la oportunidad de tener una buena relación con sus hijos.
No te sientas culpable. Sentir que has perdido todas tus oportunidades es algo pasajero. Con el tiempo te darás cuenta de que esta es más bien una oportunidad de crecimiento personal.
Ante lo inevitable
En la actualidad el rol de hombres y mujeres está cambiando gracias a la participación activa de la mujer en los diversos campos de trabajo. Esto ocasiona que el hombre al ver la falta de la mujer en el hogar se involucre en las actividades domésticas incluyendo el cuidado de los hijos.
Según Alba Rony, sicóloga de la UCEM, “el hecho de que el padre ‘juegue’ al niño desde pequeño provoca un mayor acercamiento entre ambos. El lazo de afecto que se forma entre ellos antes sólo se sentía con las madres”.
Sin embargo, con los padres y más si son adolescentes ocurre un fenómeno, “una vez asimilada la idea de que van a ser padres miran al bebé como a una mascota”, dijo Rony.
Por su parte, Claudia Riccelli Gilabert, sicóloga de la UAM, dijo que no es cierto que los varones tardan más tiempo que las mujeres en aceptar la idea de que van a ser padres. “Para los hombres el convertirse en padre puede ser un proceso de transformación increíble. El hombre sabe que el hecho de tener a un hijo representa un sentido de compromiso, hacer un sentido de conexión con el bebé y buscar un lugar para ella o él dentro del seno familiar”.
“La evasión del hombre hacia el embarazo, más si es adolescente, resulta posible porque a diferencia de la mujer, el hombre no lleva a ese ser dentro de su cuerpo. Por tanto, las opciones masculinas contienen una opción no factible para la mujer, que es la de no participar de ninguna decisión”, señaló la especialista.
Riccelli tambiÈn se refiriÛ al tema de la educación sexual para los jóvenes.
“Sí ayuda, pero el bombardeo sexual que recibe la juventud es mucho mayor. Hoy todo está en ‘exhibición’, y a los jóvenes les cuesta cada vez más ejercer un buen ‘autocontrol’ sobre estos impulsos, disparados por la edad”.
Una fórmula ganadora es bastante difícil de encontrar. Padres y educadores, al igual que toda la sociedad, deben ayudar a que la actividad sexual se inicie lo más tarde posible. “Es urgente que los adolescentes tomen conciencia de que están en proceso de formación y no tienen la madurez que implica criar bien a otro ser humano”, finalizó. 
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