Mi familia no quiere a mi novio
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Estimada Psicóloga: Estoy a punto de ser profesional, me gusta el baile, la música, tengo sueños y deseos de superación, soy católica y siempre voy a misa, pero el problema no es ese, hace seis meses salgo con un muchacho de 39 años, es un hombre trabajador, sencillo, y está sacando dos carreras al mismo tiempo, es evangélico y es muy humilde y vive dentro de sus posibilidades.
No le gusta la música, ni el baile, como usted comprenderá en ese sentido somos diferentes, pero por otro lado nos entendemos muy bien, pero el mayor problema es mi madre y mi hermana, ambos luchan por separarme de él, peleamos a cada segundo, me dicen que lo deje, que no me conviene, me sobornan con hablar con la familia, dicen que soy una “bruta” que no tengo deseo de superación, que en vez de ir para arriba voy para atrás como el cangrejo.
Tengo mucho miedo, por las noches no duermo pensando, vivo angustiada, triste, desesperada porque ya una vez dejé escapar mi primer amor y fue por la misma razón, mis padres hicieron todo por separarme de él hasta que lo perdí. Ahora es distinto, él ha hecho todo por ganarse a mi familia, muy pocas veces llega a mi casa porque mi madre siempre lo recibe mal, y mi hermana la última vez me dijo que lo iba a correr de la casa.
Como usted comprenderá, no puedo vivir así, no me dejan salir, digo cada mentira para poderlo ver y estar con él, muchas veces me veo obligada a esto y muchas cosas más por la misma razón. Es mi segunda pareja después de año y medio y no deseo perderlo, sé que si juntos luchamos y trabajamos salimos adelante. A veces pienso que el amor no nació para mí, que por ese lado soy un fracaso total.
Cuando estoy con él me siento segura, protegida y segura de mí misma, es un hombre maduro y le gusta hacer las cosas bien y a su debido tiempo, no le gusta la mentira, es sincero y con una gran fuerza de voluntad, pero ellos no comprenden, por más que lo intento no los entiendo, me pregunto ¿por qué siempre tengo que hacer lo que ellos me dicen? ¿Será que tienen la razón? ¿Estaré equivocada? ¿Realmente me conviene? ¿Sí o no?
Respuesta: Todas las relaciones son circunstancias con las cuales podemos hacer transacciones para construir una relación, pero también es importantísimo estar claros que ésta se da con personas diferentes que hacen cosas diferentes. Y esto es lo que hace, en la mayor parte de los casos, compleja la situación, más aún cuando se entra a una relación sin haber resuelto situaciones personales pendientes en nuestra vida.
¿Qué te falta resolver a vos? ¿Qué tenés pendiente todavía? Darte respuesta a estas peguntas, tal vez queda permitirte comprender, discernir, ser capaz de ver más allá de lo que te dice tu hermana, tu mamá, tu novio.
Te percibo sin un concepto claro de lo que querés para vos y lo que te conviene. Valorá desde vos misma la situación, lo real existe en lo concreto, lo simbólico sólo representa un deseo, y es por esto que es necesario que tengas clara la diferencia.
No te aferres a un bando o al otro porque momentáneamente te resuelvan, te hagan sentir bien o te convenza, el énfasis debes dárselo al futuro, lo que va a pasar después que tomés una decisión o la otra.
Hacer esto implica todo un proceso que lleva sus fases, la primera y más importante:
1. Tomar conciencia: implica reconocer que estoy teniendo necesidades, carencias, frustraciones, vacíos, ansiedades, miedos, etc.
2. Identificar la naturaleza de esa necesidad, que lo genera quien lo está provocando.
En esta segunda fase vos tenés ya identificadas las dos situaciones: “Por un lado mi madre y mi hermana”. Y por el otro “con él me siento segura, protegida y segura de mí misma”.
Mientras por un lado te estás sintiendo amenazada, perseguida por el otro te sentís segura, aceptada, etc.
3. Verbalizarlo: es la palabra la que nos ayuda a reconocernos y que también otros nos reconozcan.
Quien juzga, quien condena no escucha y no ayuda a que la persona se reconozca, y parece que este tipo de transacción es la que se está dando entre tu mamá, hermana y vos, mientras que con él expresas: “le gusta hacer las cosas bien, no le gusta la mentira, es sincero”.
4. Identificar las fuentes de satisfacción: las propias y las externas.
¿Qué buscas en una relación de pareja? ¿Qué esperas de una relación familiar? ¿Qué esperas de vos misma? La última interrogante es la que está menos clara en tu carta, sabes lo que quieren tu mamá y hermana, y también lo que quiere tu novio. Mas no estás nada clara de lo que vos deseas y querés.
Ahora es que debe de tocarte a vos el identificar con cuáles opciones contás, identificar tus fortalezas y debilidades y decidir, tomando en cuenta que las fortalezas no se definen en función de las debilidades de algo o alguien, sino en función del desarrollo de sus capacidades.
Vos sos una persona capaz, ya es hora de decidir por vos misma, haciendo por un momento a un lado lo que desean y quieren los demás y pensando saludablemente en lo que más te conviene a vos. Pensá no sólo en hoy, pensá en cómo vas a estar mañana en cualquier decisión que en tu vida vayas a tomar. 
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