Los niños que roban
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 | Para los niños que acostumbran tomar lo ajeno, el ejemplo, comprensión y ayuda de los padres es determinante para superar su debilidad |
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* Dra. María Mercedes Somarriba
Era un lío llevar a Gabriela a casa de su primita María. Siempre que los padres de Gabriela regresaban con ella de hacer la visita, un juguete aparecía en el cuarto de su pequeña.
A veces era una Barbie, otras veces un cosmetiquero para pequeñas. Una vez Gabriela, de 6 años de edad, “tomó” el juguete preferido de su primita María, quien tenía 5 años: el carro rosado de Barbie. Eso fue la gota que derramó el vaso. María lloró toda una noche al no encontrar su carrito, sin que sus padres supieran dónde y en manos de quién estaba el juguete.
¿Qué vamos a hacer con esta niña?, se preguntaron tantas veces los desesperados padres de Gabriela al descubrir un carrito rosado en el cuarto de la pequeña y desde entonces, no descuidaban los pasos de su hija durante sus visitas a casa de María.
Cuando un niño o adolescente roba, los padres naturalmente se preocupan por las causas de ese comportamiento e incluso temen que con el paso del tiempo se agudice el problema.
Es normal que un niño o una niña tome algo que le llame mucho la atención. Esto no se puede considerar robo, hasta que el niño sea mayor de tres a cinco años, y pueda entender que el coger algo que le pertenece a otra persona, está mal.
Responsabilidad de los padres
Los padres tienen que educar constantemente a sus hijos acerca de los derechos de la propiedad y la consideración hacia los demás.
Los padres son los modelos. Si usted trae algo a casa que no es suyo y su hija o hijo se entera, ese es el modelo que seguirá.
Hay padres que celebran la equivocación de una persona en no cobrar un artículo que les vendió y no lo pagan. Esto es grave. Al padre le será difícil demandar honradez de parte de sus hijos.
Por qué roban los hijos
- Mal ejemplo
- Para tener cosas iguales a otros niños y niñas
- Muestra de valentía frente a sus amigos y amigas
- Para hacer regalos a su familia o amigos(as) y ser más aceptado
- Por necesidad de recibir mayor atención
- Deseo de no depender de nadie, de manera que roban lo que necesitan.
¿Y si sigue tomando lo ajeno?
Si el robo es persistente y está acompañado de otros problemas de comportamiento o síntomas, el robar puede ser una señal de problemas serios en el desarrollo emocional del niño o la niña, adolescente o problemas en la familia.
Estos niños necesitan una evaluación por un psiquiatra o un psicólogo especialista en niños(as) y adolescentes. Estos profesionales evaluarán cuáles son las verdaderas razones por las cuales el menor tiene necesidad de robar y desarrollará un programa de tratamiento.
¿Qué se puede hacer?
- Lo primero es identificar por qué el niño o la niña, toman cosas que no les pertenecen.
- Decirle que robar es malo.
- Ayudar a devolver el objeto robado.
- Asegurar que el niño no se beneficie del robo bajo ninguna circunstancia.
- Evitar regaños y mucho enojo.
- Evitar decirle que en el futuro será un ladrón.
- No le diga que es un ladrón o una persona mala.
- Dejar claro que robar es totalmente inaceptable dentro de las costumbres familiares y de la comunidad.
- Hacer conciencia que lo más importante es la calidad de la persona y no lo que lleva puesto o tiene. Los niños deben tener lo que los padres le pueden dar.
- Una vez que el niño ha pagado o ha devuelto el objeto robado, los padres no deben recordar lo sucedido, de manera que el niño pueda comenzar “en limpio” otra vez.
* Pediatra-Infectóloga. Clínica Sanángel, Teléfono: 277-3556. 
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