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LUNES 16 DE JUNIO DEL 2003 / EDICION No. 23121 / ACTUALIZADA 1:30 am
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Encuentran fallas en control de SIB

Jorge Loáisiga Mayorga
jorge.loaisiga@laprensa.com.ni

La Contraloría General de la República (CGR) cree que la Superintendencia de Bancos (SIB) fue negligente en la supervisión de los bancos quebrados, al no cumplir con las normas establecidas, ni con sus programas de inspecciones bancarias, según avances de la auditoría que realiza en esa institución.

La CGR también ha encontrado indicios de que hubo falta de normas para controlar el encaje legal de los bancos y que la SIB no verificó el cumplimiento de los bancos con la Ley 285, para controlar el lavado de dinero en la banca nacional.

Según la Contraloría, tampoco hay evidencias de la verificación de los porcentajes de créditos autorizados a empresas relacionadas.

La entidad fiscalizadora notificó al superintendente de Bancos, Noel Sacasa, de siete hallazgos que presumen negligencia en la supervisión en los bancos quebrados.

Sacasa rechazó los señalamientos. “Están equivocados, las evidencias sí existen, y la ley no nos obliga a cumplir con las programaciones de inspección”, respondió al ser consultado por LA PRENSA.

“A nuestro juicio, de acuerdo con nuestra ley y con nuestro deber, tenemos que hacer cosas distintas, en algunos casos, a lo que la Contraloría opina”, agregó.

Con relación al cumplimiento de la Ley 285, para controlar el lavado de dinero en la banca nacional, Sacasa dijo que en muchas ocasiones, en el 2000 y 2001, pidió la conformación de la Comisión de Análisis Financiero, que ordena esa misma ley, pero no se hizo.

“Llegaron las crisis individuales de los bancos, nos dedicamos a apagar esos fuegos y así pasaron dos años. No creo que haya habido irregularidad en la aplicación de una norma para controlar eso”, afirmó.

Incumplimiento al encaje legal

Según el informe de avance de auditoría de la CGR, en la SIB los auditores no encontraron evidencias de que se establecieran normas para regular los continuos incumplimientos al encaje legal de los bancos, o que se determinara intervenirlos.

Precisa el informe que en el cuarto trimestre de 1999, el Interbank incurrió en 11 desencajes en moneda nacional, de los cuales ocho fueron consecutivos y la SIB no estableció medidas que condujeran al mejoramiento de esta situación.

También indica que en el primer trimestre del 2000, el Bancafé incumplió 11 veces consecutivas el encaje legal en moneda nacional y siete veces en moneda extranjera y, de igual manera, la SIB no estableció medidas que condujeran al mejoramiento de la situación.

Del Banic, el informe señala que en el cuarto trimestre de 2000, incumplió de manera consecutiva con el encaje legal seis veces en moneda nacional y siete en moneda extranjera. “Por estos incumplimientos no existió ningún señalamiento de parte de la SIB”, observa.

“No existe ninguna necesidad de que haya norma. La ley define cuáles son las normas. La ley dice que si existe más de cuatro desencajes en un trimestre, entonces se le pide una norma. Por lo demás, lo que la ley dice es que la persistencia de desencaje es una de las causales por las que el superintendente puede ordenar una intervención. Ese es un acto súper arriesgado y por eso se puso medidas preventivas en todos los casos”, agrega.

Incumplimiento a inspecciones bancarias

De acuerdo con el informe de avance de la auditoría, al 30 de mayo de 2003, la SIB tenía programado realizar tres inspecciones en el Interbank, Bancafé, Banic y Bamer, de las que solamente se realizaron una en el Bamer y Bancafé, dos en el Banic y ninguna en Interbank.

“Sin embargo no nos suministraron la documentación que evidencie la inspección supuestamente realizada en el período del siete de enero al 27 de abril de 1999”, precisa el informe de la CGR.

Agrega que en el 2000, la SIB había programado tres inspecciones en el Bancafé, dos en el Bamer e Interbank y una en el Banic, de las que únicamente se realizó una en cada banco.

“Suponemos que lo que nos informan en esta carta es lo que podría tener alguna implicación de responsabilidad para nosotros. Aquí hay siete puntos”, explicó Sacasa, reconocer que fue notificado.

“Ellos mencionan que porqué no cumplimos con nuestros propios programas y ante ello la respuesta es: no tenemos porqué cumplirlos. Nosotros hacemos un programa de inspecciones como una manera de organizar el trabajo, pero si en el camino las cosas cambian se manda a la porra. No hay ninguna ley, ninguna norma que nos mande u obligue a nosotros a cumplir nuestro propio programa. Al contrario, la ley lo que nos manda es velar por la seguridad de los depositantes y eso significa que si es necesario cambiar los programas lo hacemos. Lo que sí manda la ley es que tengamos una inspección en cada banco cada año”, dijo Sacasa.

“La Superintendencia no tenía los recursos humanos ni financieros, ni la capacidad de estar atendiendo una quiebra bancaria y a la vez seguir con las inspecciones rutinarias en todos los bancos”, agregó Sacasa.

Apaga fuego

El superintendente de Bancos, Noel Sacasa, dice que su institución es “una especie de bomberos, los bomberos nunca saben en qué momento va a haber un incendio; ellos programan inspecciones para que los edificios tengan los controles adecuados y programan su trabajo conforme a eso”.

-“Viene un incendio o una serie de incendios, especialmente fuerte, mandan a la porra su programa de trabajo y se concentran en apagar ese incendio o esa serie de incendios”, ejemplificó Sacasa.

-“En el año 99 la crisis del Banco del Sur absorbió la atención de la Superintendencia de Bancos y probablemente por eso no se realizaron las inspecciones. Siguiendo el símil de los bomberos, lo que ocurrió es que hubo un incendio bien grande, inesperado que hizo que la mayoría de los bomberos se fueran a ver cómo apagaban ese incendio y por lo tanto se olvidó el programa de inspecciones rutinarias”, agregó.

-“En el caso del Interbank nos engañaron y la Superintendencia no tiene capacidad detectivesca para determinar que ésa era una escritura falsa. Los expedientes eran completos, todo parecía estar correcto. En este banco no había razones para desconfiar. No se puede decir que pecamos por falta de acción”, precisó Sacasa.

Robos siempre

“Cuando a uno lo quieren engañar lo pueden hacer y lo van a poder hacer siempre, no importa que la Superintendencia se multiplique por diez. Las estafas las pueden perpetrar, siempre va a haber delincuentes, siempre va a haber robos”, asegura el superintendente Noel Sacasa.  
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