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DOMINGO 15 DE JUNIO DEL 2003 / EDICION No. 23120 / ACTUALIZADA 11:34 am
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Alejandro Fiallos, presidente del “Movimiento 23 de junio”
“No puedo negar que fui arnoldista”

Foto  
.Ex arnoldista confeso, Alejandro Fiallos no se cansa e insiste en que será posible crear un partido liberal ajeno al Partido Liberal Constitucionalista (PLC). Si es necesario, está dispuesto a solicitar la “bendición” de la Embajada de Estados Unidos, del cardenal Miguel Obando y de “todo el pueblo de Nicaragua”. Aunque lo reconoce: “Estamos débiles, estamos empezando”.

 

Eduardo Marenco Tercero
eduardo.marenco@laprensa.com.ni

Alejandro Fiallos, célebre por ser uno de los que aparece tomando tragos junto a Arnoldo Alemán en el jacuzzi de Gabriel Leví, se ha impuesto como tarea fundamental la organización de un nuevo partido liberal.

El día de hoy se reúnen justamente en una convención donde procurarán sentar los pilares de ese nuevo partido, cuya creación, según Fiallos, fue retrasada por los intentos fallidos de lograr la unidad liberal en torno al PLC, partido que luego del desafuero y encarcelamiento de Alemán, se declaró en oposición. Fue hasta entonces que el presidente Enrique Bolaños apoyó la idea de crear un nuevo partido liberal, dice Fiallos.

Aunque asegura que no da bandazos, en una entrevista anterior dijo que jamás había sido arnoldista, pero esta vez confiesa que no tiene porqué negar el haberlo sido.

¿Y porqué no cuajó el partido?

Perdimos tiempo esperando la unidad, tuvimos mucha confianza en que fuese posible. El presidente tuvo la esperanza de unificar al liberalismo.

El presidente en algún momento señaló que se iba a afiliar al nuevo partido liberal. Pero en las últimas semanas vimos a un Eduardo Urcuyo reacio a la creación de ese partido y ahora se plantea la unificación en torno a los partidos que tienen personería jurídica. Da la impresión de que hay división entre ustedes.

No, lo que hay son malas interpretaciones y no nos hemos sabido comunicar. Nosotros vamos a hacer un nuevo partido. ¿Cómo? Primero, nos vamos a unificar con los otros partidos liberales, que son cinco, y ya tienen unidad. Nosotros no tenemos sello, somos el “Movimiento 23 de Junio”. Entonces, nosotros nos estamos incorporando a esa unidad liberal. Allí hay unos estatutos que ya la están rigiendo. Nosotros los respetamos pero también hemos sugerido y ya incorporamos al doctor Rolando Flores Ponce a la Comisión Jurídica, porque creemos que hay que hacer cambios a los estatutos. Entonces, ¿qué puede suceder? Si el tiempo del Consejo Supremo Electoral no nos favorece, pues tenemos casillas disponibles. Si el tiempo nos favorece, la idea es hacer un gran partido liberal. Así es como lo veo.

¿Pero qué harán con un ministro como Eduardo Montealegre, quien dice que se queda en el PLC?

Hay que respetarlo.

¿Y el caso del vicepresidente José Rizo?

El caso del vicepresidente Rizo es diferente. A Eduardo yo lo respeto porque él tomó la decisión de no meterse y seguir siendo del PLC porque es tercer vicepresidente. Vamos a ver qué pasa porque lo han insultado de aquel lado. En el caso del doctor Rizo, él inicia con nosotros esto (el nuevo partido), él es el que lidera esta situación, nos embarcamos en este barco con él y después él se sale. Personalmente lo considero un error pero lo respeto. Él cree que puede democratizar al PLC, y lo respeto, yo no creo que eso se pueda.

Mario De Franco viene y dice: “Es un error pretender crear un partido de gobierno porque vamos a caer en el Estado-Partido, como Somoza, el Frente Sandinista, Arnoldo Alemán, y vamos a cometer los mismos errores”. ¿Qué piensa de esta posición?

Igual, respeto muchísimo a Mario porque no deja de tener razón. Es peligroso. Pero lo que pasa es que nosotros estamos haciendo en este momento un nuevo tipo de política.

¿No sería lo lógico que usted, que está en el ánimo de crear ese partido, estuviera fuera del Estado para evitar esa confusión Estado-Partido?

Debería ser lo lógico, como en México, con el PRI (Partido Revolucionario Institucional), donde tienen tanta plata que pueden pagarse su salario y trabajar en el PRI. En el caso nuestro, yo trabajo en el gobierno porque me gusta trabajar en el gobierno. Yo vengo de la empresa privada, en el gobierno yo gano un salario con el que mantengo a mi familia, yo no soy un hombre rico, y aquí en Nicaragua no hay inhibición ni prohibición para que un funcionario público haga política.

Sí, pero la gente paga los impuestos para que usted trabaje por ellos y no para crear un nuevo partido.

Tenés toda la razón. Pero allí es donde uno tiene que saber distribuir su tiempo.

La gente se pregunta: ¿Se están utilizando recursos del Estado para crear este nuevo partido?

No. Por eso te repito: este es un nuevo sistema de hacer política. Al pueblo le va a costar asimilarlo porque en Nicaragua, tradicionalmente, el funcionario que está trabajando en el gobierno ocupa los recursos del Estado para politiquear, nosotros no estamos haciendo eso. Y te lo puedo garantizar. Y aquí, en Inifom, yo no te voy a tocar un solo centavo, un solo galón de gasolina.

A los antisandinistas les preocupa que en las próximas elecciones competirán el PLC y este nuevo partido liberal. ¿Eso facilitará la victoria del Frente Sandinista?

Nosotros creemos que en cuanto tengamos la unidad liberal tenemos que platicar con otros partidos democráticos para hacer alianzas, convertirnos en otro partido, no se sabe. Pero estamos claros que hay una fuerza que no se mueve: es el Frente Sandinista, que son vivísimos, Daniel Ortega es el jefe, todos giran a su alrededor, a la hora de unas votaciones ellos se dejan de pelear, vuelven todos juntos, tienen su mercado cautivo, ésos están allí. Nosotros, los demócratas, somos los que nos estamos peleando y entonces tenemos que unificarnos. Y creemos que lo que hacemos aglutinará a la mayoría de los demócratas, creemos que el PLC arnoldista se va a mantener con una cupulita que ya conocemos, y un mercado cautivo bien pequeño.

¿Y si Arnoldo Alemán sale libre?

Que Dios no lo quiera y que la justicia no lo quiera. Porque está “requeteprobada” (su culpabilidad). Si sale (libre), en el hipotético caso, está desprestigiado, sólo es un grupito el que lo sigue, y los nicaragüenses ya están cansados de él.

Pero da la impresión que tiene más liderazgo que Bolaños a la hora de organizar un partido.

No sé si en este momento. Él tuvo liderazgo, yo lo seguí, desde 1990 cuando él llega a la Alcaldía, yo no lo conocía a él, (pero) yo lo seguí, yo no puedo negar que yo fui arnoldista. Hombré, era un hombre con una capacidad de trabajo increíble. Un líder que no tenía horario. Una persona que sabía hablar. Pero no sólo él, había un grupo alrededor de él, y después eso fue una bola de nieve que fue creciendo y creciendo. (En cambio) Enrique Bolaños no tiene aspiraciones después de 2006. Él sabe que va para su casa.

¿Y si se lanza a la presidencia María Fernanda de Alemán? ¿Sería una fuerte competidora?

No creo. Yo no quisiera hablar de esta señora porque ya me puso una demanda. Yo ya dije lo que tenía que decir. Ojalá se lanzara, ahí andan unas mantas (proclamándola).

¿Este nuevo partido representará los intereses del gran capital nicaragüense?

Yo creo que el gran capital se apunta, primero a la democracia, y segundo, a la fortaleza del partido.

Usted trabajó con la familia Pellas. ¿Está la familia Pellas detrás de este partido?

No te voy a decir, pero no, en este momento no están. He oído comentarios de grupos grandes que tienen miedo, pero también por otro lado, tienen miedo de aquel “monstruo”.

¿A quién se refiere?

Al bárbaro, a Arnoldo. Saben que Daniel Ortega es peligroso, que Arnoldo Alemán es peligroso. No hay opción ahorita. Nosotros estamos débiles, estamos empezando. Vamos a ser opción más adelante. Unos dicen que los americanos están con nosotros y otros dicen que no.

¿Usted qué dice?

No he platicado con ellos.

¿Le pedirán su apoyo?

En su momento. A los americanos no les podés llegar a decir (toc, toc, golpea la mesa)... no, no. A los americanos les gusta que uno se moje. Ellos no son de dar reales.

¿Entonces qué? ¿De dar una venia?

Ellos son de dar bendiciones.

¿Ustedes buscarán su bendición?

En su momento, así como vamos a buscar la bendición del cardenal, y vamos a buscar la bendición de los evangélicos, definitivamente. Tenemos que ser una opción para todos ellos.

¿Y la bendición del gran capital?

La vamos a buscar en su momento, claro. Ahorita andamos tocando puertas para que nos ayuden a lo que vamos a hacer. Nos están ayudando. Vamos a brincar este charco. Pero después vienen otros retos, vamos a necesitar más plata, ahí vamos a llegar a tocar más puertas.

En una entrevista anterior usted señalaba que Arnoldo Alemán los tenía estancados. Pero ahora Arnoldo Alemán está preso y el partido sigue sin cuajar.

No, pero el partido ya está cuajando, ahí vas a ver.

¿Qué va a pasar con Eduardo Montealegre, con José Rizo, con Mario De Franco?

Bienvenidos al partido. Van a llegar a tener fe en nosotros y van a confiar en nosotros.

En la lógica del nuevo partido, ¿es posible que todavía haya arnoldistas en el gabinete del presidente Bolaños?

Es posible.

¿No le molesta a usted eso?

Hombré, tenemos que abrir las puertas. Hay arnoldistas buenos.

¿Usted fue un arnoldista “bueno”?

Pues sí. Fijate que yo estuve con él, cuando él empieza en el 90, no tenía plata; me acuerdo que lo conocí en San Juan del Sur, en Semana Santa, no era alcalde todavía. Andaba solito. No andaban ni Byron Jerez ni nadie de esos alrededor de él. Yo estaba en la empresa privada, estaba trabajando con los Pellas, empezamos, me gustó meterme, porque yo soy liberal. Desde la empresa privada a mí me llamaba Arnoldo, y me llamaba doña Amelia, y me llamaba Lorenzo Guerrero, y José Rizo, para que les ayudara, lo hacía, desde la empresa privada.

¿Es una obsesión Arnoldo Alemán para usted?

No. Lo que pienso es que no podemos permitir que este tipo de gente surja en Nicaragua. Con lo que se llevaron, Nicaragua no estaría como está. La pobreza sería diferente. ¡Los niños en la calle me causan dolor! Me duele, me duele. Lo platico con mi esposa y con mis hijos. Yo recibo miles de solicitudes de gente pidiendo trabajo, y por desgracia no se les puede conseguir porque el gobierno quedó quebrado y no puede dar trabajo, necesitamos inversiones privadas para generar empleos. El gobierno tiene que ser eficiente y a como lo dejaron de quebrado estamos trabajando para eso. En tiempos de Somoza el país estaba en una gran bonanza y los Somoza eran multimillonarios y habían hecho “riales” durante 45 años en el poder, pero era diferente, este hombre (Alemán) viene y se hace multimillonario en cuestión de cinco años y desde la Alcaldía. Y yo era amigo de él, lo apoyábamos, y él traiciona al partido, al país y a quienes confiábamos en él.

Liberalismo en la sangre

En sus antepasados, Alejandro Fiallos encuentra las razones para ser liberal. “Yo creo que eso uno lo lleva en la sangre, mis antepasados eran liberales, mi abuelo fue vicepresidente liberal, el único vicepresidente que tuvo (Anastasio) Somoza García, del 36 al 40, mi abuelo materno, Francisco Navarro. Mi padre y mis tíos eran grandes liberales, yo llevo el liberalismo por todos lados. Mariano Fiallos Gil, liberal, que se opuso a Somoza, era hermano de mi padre”, recuerda.

UNA AVENTURA DIFÍCILES

-Alejandro Fiallos dice que está “arando en tierras difíciles” pero que no se encuentra solo. “Dicen que así son los locos, los llaneros solitarios, los intrépidos, los audaces... pero no creas que estoy solo”, afirma. “Tengo unos grandes compañeros como son Eduardo Urcuyo, Miguel López Baldizón, Ivania Toruño, Ruth Sequeira y Eduardo Cuadra. Ojalá que no se me resientan los otros que no menciono, que son muchos”, dice.

-Fiallos se define como persona de una sola línea, “no ando dando bandazos”.  
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