Profetas en su tierra
 |
|
 | Cuatro empresarios han logrado establecerse con buen suceso en la oferta de muebles de madera |
|
Sentados en una de las mÁs recientes creaciones en El Portal, Danilo Cedeño, Leonardo Burgos, Alfredo Martínez y Marvin Carcache contaron su historia. (LA PRENSA/ M. Orozco) |
| |
Gabriel Sánchez Campbell gabriel.sanchez@laprensa.com.ni
El dicho aquel que dice que nadie es profeta en su propia tierra, tiene una excepción en Nicaragua. Al menos para cuatro productores de muebles que hace tres años decidieron apostar por un negocio que ahora se puede destacar con un adjetivo: Un proyecto exitoso.
La idea de establecer una tienda de muebles de madera y metal con estándares de calidad internacional, pero con productos nacionales, les ha dado resultados positivos. Han logrado un incremento anual del negocio en un 30 por ciento, encontraron rentabilidad y, poco a poco consolidan una marca, explotando las debilidades insatisfechas del mercado del país.
La tienda El Portal, es el proyecto que Danilo Cedeño, Leonardo Burgos, Alfredo Martínez y Marvin Carcache decidieron montar. Antes de lanzarse a este negocio, todos trabajaban individualmente haciendo muebles, pero siempre miraban que la demanda de sus clientes era insatisfecha.
“Nosotros en cada uno de nuestro talleres sólo podíamos ofrecerles a los compradores una misma línea de diseño, porque unos hacemos muebles más clásicos, algunos rústicos, otros más modernos y cada quien tiene su especialidad”, señala Leonardo. Gracias a Nicamueble, un proyecto que capacita a los mejores productores de muebles del país, esta gente se agrupó.
“Empezamos a acariciar la idea después que fuimos a una feria en Costa Rica y conocimos de la experiencia de otros productores que habían hecho lo mismo y les había ido bien. Entonces nos reunimos 22 talleres interesados en asociarnos, pasamos a ocho y quedamos sólo cuatro, y todos seguimos trabajando individualmente”, cuenta Danilo.
Y cuando se hizo la primer feria de Nicamueble —recuerda con satisfacción Janja Eke, experta en comercialización— este grupo particular de talleres que estableció El Portal, fueron los que más éxito tuvieron y vendieron todo. Unos meses más tarde irónicamente, establecerían su tienda en Camino de Oriente, el mismo lugar donde se empezaron a dar a conocer masivamente en esa exposición.
Hoy buscan siempre la calidad de los productos y han decidido no sólo incluir piezas de madera. Hay cerámica, pewter, edredones, vitrales y candelas hechas por otros productores nacionales. “Pero para estar con nosotros exigimos una casa y es que los productos que vendemos sean de la calidad que ofrecemos, porque nuestro mercado es muy riguroso con eso”, sostiene Leonardo.
Otra clave para tener el éxito, es que estos empresarios han definido su mercado. Clase media alta y clase alta, un segmento social que exige calidad y está dispuesta a pagar por ella. “Y así lo hemos visto” asegura Alfredo.
Esta gente ha logrado abastecer sólo un cinco por ciento de ese mercado al que llegan, en cinco años más quisieran alcanzar el 25, pero algunas limitaciones de capacidad se los impide. Por eso no han lanzado una campaña masiva para comercializar sus productos. “Porque no queremos defraudar a nuestro mercado, por eso es que poco a poco vamos creciendo, a pasos lentos, pero firmes”, comenta Danilo.
Un aspecto que no quisieron obviar es que la mayor parte de los insumos utilizados son comprados en el país, con lo que pretenden colaborar con los sectores ligados a la actividad que ellos desarrollan.
NO TODO ES ALEGRÍA
Los dueños de El Portal, enumeran que dentro de los principales problemas que tienen en el país los productores de muebles de madera que quieren desarrollar productos de calidad internacional, está desde el acceso a la madera preciosa, la constante falta de insumos para producir en serie y las “trabas” para poder tener un crédito con la banca, entre otras cosas. 
|