Espacio gerencial
Cátedra de ética en el Ministerio de Obras Públicas
José Leñero G.*
En enero y febrero de este año el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) de Costa Rica fue objeto de una campaña sostenida de parte de la prensa y de la televisión, denunciando el mal servicio de algunas de sus unidades incluyendo impresionantes pruebas de corrupción.
A pesar de que sus autoridades trataron de separar a los funcionarios involucrados en esas denuncias, las disposiciones de la Ley de Servicio Civil lo hicieron una tarea casi imposible.
En abril, el ministro ha dado una respuesta inesperada e interesante: Creó la Cátedra MOPT sobre Ética en la Función Pública, la que será un foro anual, que será ocupado por un conferencista internacional de renombre.
Los objetivos que explicó en la inauguración de esta cátedra son:
1) Contribuir a crear conciencia entre sus funcionarios, de la importancia de rescatar la ética en el ejercicio de la función pública, promoviendo un cambio cultural en que la eficiencia y la honradez sean los valores que rijan la administración de las obras, los servicios y la atención de los usuarios y proveedores.
2) Despertar en todos el orgullo de ser buenos trabajadores y ciudadanos comprometidos en el combate a la corrupción, colaborando en el establecimiento de prácticas de austeridad y transparencia en el desempeño de sus funciones.
La primera de estas cátedras se ofreció el 29 de abril en un hermoso y amplio teatro de espectáculos. La asistencia de funcionarios invitados por el ministro, produjo un gratificante lleno total.
El conferencista fue el escritor colombiano, doctor Jorge Yarza, presidente de la Asociación Latinoamericana de Liderazgo, quien, en forma agradable y profunda se refirió a la importancia de la ética en el trabajo de los funcionarios.
Aunque nadie desconocía el tema, muchos lo tenían en el baúl de las cosas en desuso.
A esta conferencia debe seguir la firma voluntaria de los empleados que quieran adherirse a un Código de Ética y, durante el año, se realizarán talleres para mandos altos y medios, buscando su liderazgo para establecer la vivencia de esa actitud que hoy es una gran ausente, no sólo en el sector público sino también en múltiples facetas de la vida ciudadana.
Quien mira estas acciones desde afuera puede preguntar ¿bastará esto para que se produzca ese cambio tan necesario en la cultura actual del sector público?
Obviamente, no basta.
Sin embargo, soy optimista de que el solo hecho de hacer este planteamiento y de obligar al grupo objetivo a pensar en que la ética existe, que está viva y que desde ahora se propone hablar y reflexionar sobre ella, pone a cada uno ante un espejo moral, ante el cual la mayoría sentirá que no puede desconocerla.
Pero es necesario advertir que, además de estos mensajes de arriba hacia abajo, su éxito dependerá de establecer programas en que las acciones de implementación y de respuesta a este mensaje se puedan medir, evaluar e ir mejorando sus verdaderos efectos.
Felicitaciones al ministro y a su equipo por esta original y valiosa iniciativa.
* Consultor Internacional. 
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