Zona de strikes
Vuelve Pedro
Edgard Rodríguez C. edgard.rodriguez@laprensa.com.ni
Aún sin llegar a disponer de un físico como el de Roger Clemens, ni ser tan intimidante como Randy Johnson, Pedro Martínez es sin espacio a dudas, el mejor lanzador del béisbol.
También el más confiable.
Una encuesta reciente de ESPN, situó al dominicano delante de todos los lanzadores del juego, cuando se preguntó a la gente a quién enviarían al box para el gran juego de una temporada.
Martínez se adjudicó el 37 por ciento de los votos, encima de Johnson (23 por ciento), Clemens (19), Greg Maddux (13.3) y Curt Schilling (6.6 por ciento) entre los miles que emitieron su opinión.
Pero este año, no hemos podido disfrutar a Pedro. Las lesiones, que lo han afectado casi de forma constante en los últimos años, volvieron a manifestarse ahora y lo sacaron de circulación.
No obstante, el tres veces ganador del Cy Young, con dos campañas de 20 victorias y un récord de 156-65 de por vida, regresa esta tarde al box, para medirse a los Cardenales.
Martínez se vio afectado por una distensión en un músculo de su brazo, pero tras varias sesiones de rehabilitación y dos innings simulados, asegura que está listo.
Y eso esperan los Medias Rojas, que esté listo, para recuperar el impulso de hace unos días, cuando incluso bajaron a los Yanquis del liderato en el Este de la Americana.
Pedro es espectacular. Puede aniquilar a un bateador con su poderosa recta o su devastador cambio de velocidad. También puede fulminar con su slider o venir con su terrible curva.
Sin embargo, aún cuando sólo tiene 31 años, y va rumbo a lo que los expertos llaman la etapa de mayor crecimiento para un lanzador, su tendencia a las lesiones levanta dudas sobre futuro.
Cuando los Dodgers enviaron a Martínez a Montreal, en canje por Delino DeShields, la razón fue su escaso fondo físico. Todo mundo se ha reído de esa excusa, pero hay algo de eso.
Pedro se ha lastimado casi cada año desde que llegó a Boston. “Es muy frágil y lanza demasiado fuerte”, dijo Joe Kerringan, cuando trabajaba con él. Aún así, su grandeza no está en discusión.Quizá porque mientras está saludable, hace barbaridades con su carabina. 
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