Declaran rebeldía en Jalapa
Alina Lorío L. CORRESPONSAL/JALAPA departamentos@laprensa.com.ni
Unos 200 líderes de barrios y comunidades del municipio de Jalapa, convocados por el Comité de Desarrollo Municipal, decidieron conformar el movimiento denominado “Por la dignidad de Jalapa”, que inició el fin de semana una serie de acciones para demandar calidad en los servicios básicos como energía, agua potable y teléfono.
“Jalapa es un desastre”, resumió en pocas palabras Eddy Gutiérrez, presidente de la Plataforma Económica Local y miembro de una comisión municipal coordinadora, que encabezará todas las acciones de protesta, y que además la conforman el alcalde Omar Vílchez González, Juan de Dios Portillo, Ramón Rivera Bucardo, Lillian Castellón, Abilio Portillo y Cornelio Rivera.
Gutiérrez argumentó que es “totalmente inconcebible que en sólo 30 días —hasta este lunes— se hayan registrado 24 apagones de hasta 24 horas continuas cada uno”, afectando el proceso económico, productivo y comercial de los habitantes de Jalapa.
“Los jalapeños estamos así, manos arriba”, dijo el ciudadano Benjamín Beltrán, propietario de pulpería y comedor en Jalapa, mientras lamentó las pérdidas en carnes y lácteos, pero además los recibos continúan saliendo por los mismos montos y sin recibir el servicio las 24 horas del día.
Producto de los apagones, radioemisoras locales como Radio Libertad, Radio Nicarao y Stereo Corona de Trojes-Honduras han reportado daños en sus equipos y desconfiguración en sus programas de transmisión, obligando a sus propietarios a “gastar montones de plata” para mantenerlas en el aire.
ACCIONES DE RESISTENCIA
El rechazo al pago de las facturas por servicio de energía eléctrica fue una de las decisiones que el naciente movimiento adoptó con el respaldo y pronunciamiento de la ciudadanía, a través de una cadena radial y televisiva, promovida el viernes pasado.
La resistencia al pago se mantendrá —dijo Gutiérrez— hasta que se normalice el servicio de energía eléctrica, que se resuelva el asunto de los cobros exagerados por presunta energía no registrada y se pague los daños ocasionados a equipos debido a los apagones.
Advirtió que para los casos que Unión Fenosa decida aplicar “corte”, ya se han formado en los barrios los grupos de electricistas del pueblo para reinstalar el servicio y, en otros casos, están dispuestos a no permitir el alicate.
LA VÍA JUDICIAL
Gutiérrez anunció que iniciarán una acción judicial por los delitos de estafa, daños y perjuicios en contra de Unión Fenosa, encabezada por abogados voluntarios de Jalapa.
Paralelamente el Movimiento por la Dignidad de Jalapa, encabezará una marcha pública que se pronunciará frente a las oficinas de Unión Fenosa en Jalapa y Ocotal.
Asímismo, están concertando una reunión con la Comisión de Infraestructura y Comunicaciones de la Asamblea Nacional para demandar explicación y solución al problema de la energía eléctrica, no sólo en Jalapa sino de todo el territorio de Nueva Segovia, abastecidos por la subestación de Santa Clara.
ALCALDE HONDUREÑO SE UNE
La comisión coordinadora del movimiento viajó el fin de semana a Trojes, Honduras, localidad que se abastece de energía eléctrica desde Nicaragua, y después de una conferencia de prensa recibió el respaldo del alcalde y la Corporación Municipal, que se comprometieron a apoyar todas las acciones y hacer gestiones ante el congreso hondureño para plantear la problemática.
El alcalde de Trojes se incorporaría al movimiento. Este municipio hondureño se localiza a 23 kilómetros, al norte del poblado de Jalapa.
“Todas las acciones irán con énfasis en la energía eléctrica, pero vamos a exigir también mejor servicio de agua potable, servicio telefónico eficiente, y atención al desprotegido sector productivo”, dijo Eddy Gutiérrez, quien pidió a los ciudadanos de Nueva Segovia hacer un solo movimiento de protesta que promueva la restitución de todos los servicios públicos con calidad.
HOSPITAL AFECTADO
En el hospital de Jalapa las cirugías se han reducido en un 70 por ciento, teniendo que recurrir al traslado de los pacientes a la ciudad de Ocotal, y corriendo el riesgo de no pasar por el río Mosolí en los momentos que su corriente se enfurece por los torrenciales aguaceros que caen a diario en el territorio. 
|