Alerta con las plagas en la caña de azúcar
Gabriel Sánchez Campbell gabriel.sanchez@laprensa.com.ni
Tradicionalmente los cultivos de caña de azúcar del país eran atacados por una misma plaga, conocida popularmente como el carbón. Sin embargo en los últimos años se han desarrollado otras enfermedades que atacan a la planta, las cuales si no se combaten rápido pueden acabar con ésta, lo que trae como consecuencia una disminución de la producción.
Aunque muchas de estas nuevas enfermedades están en los cultivos, de ellas se conoce muy poco, salvo que acaban con el cultivo, es el caso de la Xylella, una bacteria que ataca la planta, según expresó Janet Gutiérrez, del Departamento de Protección Agrícola y Forestal de la Universidad Agraria (UNA).
Otro de los padecimientos que amenazan la caña es el hongo conocido como Fusarium, el cual centra sus “acciones” en debilitar las raíces de la planta. El fusarium hace que la planta se marchite pues debilita por completo las funciones nutritivas de las raíces.
“Este tipo de enfermedades que relativamente son nuevas, ya que no han atacado históricamente a la caña de azúcar, causan daños porque las plantas sembradas son tolerantes en su mayoría al carbón y no a estos otros entes patógenos”, expresó Gutiérrez.
Esta fitopatóloga dice que los hongos son los organismos que más atacan a las plantas por las composiciones genéticas y además por el tipo de sistemas en el que vive la caña de azúcar.
Hay algunas enfermedades foliares y otras de origen viral que no afectan en sí la productividad del siembro. En el caso de las enfermedades foliares lo que se hace es que éstas atacan la parte aérea de la planta y afectan las hojas, pero no representan graves problemas en cuanto a productividad se refiere.
En el caso del hongo conocido como carbón de la caña de azúcar, la cosecha puede verse reducida en un alto porcentaje en corto tiempo, debido a lo progresivo de esta enfermedad en algunas variedades, si se cultivan variedades susceptibles.
Este padecimiento se presenta en forma de latigazos en el tallo y una vez localizado se debe proceder a cortar las plantas afectadas para evitar su diseminación, pues se amenaza la calidad en la producción de azúcar
Hay otras enfermedades, como el joboto provocado por un insecto, que afectan a cultivos no sólo de caña de azúcar, sino también de café, hortalizas y pastos.
Esta enfermedad deja raquítica la planta porque se alimenta de las raíces y la materia orgánica, por lo que no prospera por más fertilizante que se use.
Otras “amenazas” para la caña de azúcar son el pulgón que ataca los tallos, las moscas que chupan el jugo de los tallos jóvenes y los insectos perforadores y barrenadores. Además puede verse afectada por las ratas.
DESDE ÁFRICA
La superficie mundial plantada de caña de azúcar se calcula en 19.5 millones de hectáreas.
Asia cultiva el 42.5 por ciento de la producción mundial.
Seguido de América del Sur con 31.3 por ciento (Brasil es el principal productor mundial) y América del Norte y Central con 16.6 por ciento.
Según publicaciones especializadas, la caña de azúcar es originaria de Nueva Guinea, luego fue llevada hacia África Oriental y Asia.
A Europa la llevó Alejandro Magno y fue Cristóbal Colón quien la introdujo en América durante su segundo viaje, en 1943.
CALOR Y FRÍO
La caña de azúcar requiere temperaturas altas durante su crecimiento y bajas durante su etapa de maduración. Este trato diferenciado es el que garantiza el contenido final de sacarosa. En Nicaragua la producción se concentra en la zona del Pacífico. 
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