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SáBADO 7 DE JUNIO DEL 2003 / EDICION No. 23112 / ACTUALIZADA 03:00 am
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Algunas facetas del general Augusto C. Sandino

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José Aníbal Gallegos Borgen

Testigos personales de la vida de Augusto Nicolás Calderón (general Sandino), relatan algunas facetas quizás para algunos desconocidas. En una conversación con el profesor filarmónico, Adalid Calderón Zambrana, quien además era su primo, me dijo que el general nació el 18 de mayo de 1895, en una casa propiedad de Agatón López, al costado oeste del parque municipal. Esta casa estaba construida de adobe con horcones de madera, era una casa de tejas, testigos de esto fueron su tía Margarita y la mamá del Sr. Adalid, Catalina Calderón Ruiz.

Cuando el héroe nació, don Gregorio Sandino López, su padre, lo inscribió con el nombre de Augusto Nicolás Calderón, hijo de Margarita Calderón Ruiz. El encargado del Registro de la Personas era Lizandro Zambrana, padre de Adalid Calderón, quien me dijo: “Yo soy unos años menor que el General Sandino, pero tengo toda la biografía de mi primo-hermano porque nos criamos en el mismo lugar y nos quisimos como hermanos”.

Muchos han dicho que Sandino nació en una casa que se encontraba frente al antiguo Ferrocarril, pero eso no es verdad. Quien vivió ahí fue su madre, quien le alquilaba a doña Mercedes Pérez, y esto fue porque la casa en donde nació Sandino se derrumbó. El maestro Calderón se hace una interrogante en el caso: “¿quién iba a imaginarse que esta casa iba a hacer historia?”

Se menciona que la tía del maestro Calderón (Margarita) era sirvienta de Gregorio Sandino, lo que es falso. Ella era modista y trabajó en diferentes talleres de costura, según me comentaba el maestro Calderón, quien también compartió conmigo sobre el incidente con Dagoberto Rivas por la venta de unos frijoles. Además me dijo que hay algunas versiones que no se ajustan a la realidad, lo que pasó fue que Sandino ya en poder de su padre aprendió el oficio de negociante. Fue entonces que Augusto le compró unos frijoles a Dagoberto Rivas, pero éste le engañó entregándole unos frijoles en mal estado, ante lo cual Sandino le reclamó, pero Dagoberto se negaba a devolverle el dinero.

El 20 de junio de 1920, en la Iglesia de Niquinohomo se realizaba un rosario al Corazón de Jesús. Sandino vio pasar a su deudor, esperó que terminara el rezo y al salir Dagoberto de la Iglesia aquél le reclamó enérgicamente, por lo que recibió un fuerte golpe que lo hizo caer al suelo. Entonces Sandino reaccionó sacando su revólver, disparó a Dagoberto que fue herido en la pierna izquierda. Inmediatamente Augusto tomó la calle que lleva al Calvario, hasta llegar a la casa de la tía Eufemia, quien le avisó a mi madre Catalina, refirió el maestro Calderón.

En aquella ocasión llegaron a verlo el hermano del maestro, Adalid, Adolfo, y el primo, Fernando Calderón Torres (padre del veterano periodista Fernando Calderón Villanueva) quienes trasladaron a Augusto a la comarca de Las Flores, en Masaya, a casa de Paulino Useda Calderón, pariente de ellos. Después Sandino tomó el tren para trasladarse al puerto hondureño de La Ceiba, donde laboró un tiempo en una bananera, y posteriormente se fue a México de donde regresó seis años después para incorporarse a la revolución constitucionalista de 1926.

El autor es periodista e historiador.  
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