Los finalistas
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 | Verkerk-Ferrero se disputarán
el título del abierto francés |
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Martin Verkerk es finalista del Torneo Roland Garros. (LA PRENSA/Reuters) |
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Steven Wine AP
PARÍS.- Martin Verkerk, un novato holandés grandote y de sólida pegada, le hizo perder la serenidad al argentino Guillermo Coria y avanzó a la final del torneo abierto francés de tenis donde se medirá con el español Juan Carlos Ferrero.
Verkerk, no preclasificado, le ganó ayer a Coria, séptimo cabeza de serie, por 7-6 (4), 6-4, 7-6 (0), mientras Ferrero, tercer cabeza de serie, eliminó a su compatriota Albert Costa (9) por 6-3, 7-6 (5), 6-4.
El holandés nunca había ganado un solo partido en torneos de Grand Slam.
Coria se mostró tan frustrado al perder el set inicial que lanzó su raqueta sin mirar dónde, y fue en dirección de una niña alcanza-pelotas. La muchacha no resultó lastimada, y Coria se disculpó inmediatamente y sólo recibió una advertencia y una multa.
Verkerk, de 1.90 metro de estatura, mejoró su foja a 28-28. Con un saque parecido al de su compatriota Richard Krajicek, será el domingo un rival formidable de Ferrero, finalista en el 2002.
“Esto es un sueño”, dijo el holandés, primer debutante que llega a la final del abierto francés desde que lo hizo Mikael Pernfors en 1986. “Hasta parecería una broma”.
“No sé qué pasó”, agregó. “Ser finalista en Roland Garros es un sueño para mí. Lo logré y me parece increíble”.
Es el primer holandés que llega a una final de Grand Slam desde que Krajicek ganó Wimbledon en 1996.
Ahora Verkerk deberá medir fuerzas con Ferrero, que en un encuentro maratónico puso fin al sueño de Costa de defender el título ganado el año pasado.
La semifinal Verkerk-Coria casi terminó abruptamente cuando Coria lanzó su raqueta en señal de disgusto. Evitó ser eliminado inmediatamente porque la muchacha alcanza-pelotas dijo que no estaba lastimada.
“Arrojé la raqueta para tocar la pelota”, afirmó Coria. “No fue mi intención en modo alguno hacer daño a nadie”.
Cuando la muchacha vio venir la raqueta volando se dio vuelta y en el momento del impacto el argentino se llevó las manos a la cabeza.
Coria se le acercó y se disculpó, y luego se sacó la camisa y se la regaló.
El árbitro Fabrice Chouquet y un supervisor de Grand Slam se consultaron y decidieron no descalificar a Coria cuando la chica dijo que no la había lastimado.
“Si uno arroja una raqueta en la cara de un chico, por lo general está terminado”, dijo Verkerk. “Pero en esta ocasión, en una semifinal, él es un muchacho agradable, se disculpó, y pienso que no tenía que ser descalificado”.
Coria fue multado en 2,000 dólares por conducta antideportiva. 
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