Bosques de pinos
León Grijalba Gómez
Nicaragua es un país privilegiado en cuanto a su diversidad biológica, debido a su ubicación geográfica. Sin embargo, sus riquezas naturales están sufriendo graves niveles de deterioro que ya han provocado la desaparición de algunas especies.
Una de las especies arbóreas en peligro de extinción es el Pino Oocarpa, por la tala indiscriminada, el gorgojo descortezador y los incendios forestales, siendo estos último los que más daño han causado a nuestra floresta. Sólo en lo que va de este año se han perdido por incendios provocados 150 mil hectáreas de bosques, lo que representa unos 700 millones de dólares en madera exportable, además del deterioro que sufren nuestros suelos y ríos.
Regenerar estos bosques de manera natural hasta que alcancen una madurez productiva llevaría aproximadamente 50 años, es decir que los que hoy leemos estas líneas no gozaríamos sus beneficios. Las estrategias nacionales deben encaminarse a fortalecer los municipios más afectados ya sea por el gorgojo o los incendios, y crear semilleros y viveros municipales en grandes escalas para generar nuevos bosques, así como organizar a los propietarios de bosques en las áreas afectadas para que ellos puedan plantar pinos en sus propiedades y que en un menor tiempo se puedan aprovechar estos recursos.
Hay que cuidar nuestros bosques con nuevas plantaciones y fortaleciendo los ya existentes. Esto crearía más empleo y el beneficio sería para todos. 
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