Ovejas africanas, una alternativa rentable para los productores
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 | En la crianza de ovejas de las razas africanas, los
productores recuperan en un año la inversión inicial que hicieron al adquirirlas |
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Gerardo Bravo
gerardo.bravo@laprensa.com.ni
La crianza de ovejas africanas, conocidas comúnmente como Pelibuey es una alternativa que muy poco provecho le sacan los productores agropecuarios del país. “Su crianza ayuda a la creación directa e indirecta de puestos de trabajo, también es una fuente alimenticia nutritiva y de bajo costo”, aseguró el agrónomo y criador de ovejas, Edgar Lacayo Whitford.
Indicó, que desde hace cinco años empezó la crianza de ovejas africanas de las razas Pelibuey, Catadín, Black Belly y Dorper en su finca La Esperanza, la cual está ubicada a unos 9 kilómetros de la capital.
“Inicié la crianza de ovejas africanas hace cinco años con un semental y cuatro hembras, con un valor de 200 dólares más 64 dólares de gastos en producción, manejo y sanidad animal por año, para una inversión total de 264 dólares”, afirmó.
Agregó, que la producción de esa crianza les dio doce crías, las que son vendidas a 22 dólares cada una, “lo que da 264 dólares, en otras palabras en el primer año se puede amortizar la inversión inicial en un 100 por ciento”.
Informó que actualmente cuenta con un rebaño de más de 150 ovejas, además tiene en la finca 20 cabros y una pequeña crianza de cerdos.
Comentó que una manzana de pasto da para mantener de siete a ocho ovejas, Lacayo aclaró que al sembrar variedades de pasto como: estrella, gamba, taiwan, etc., se pueden manejar más de 15 ovejas en la misma manzana.
CARNE Y CUERO
“La carne de las ovejas africanas es de exquisito sabor, con una alta calidad nutritiva y baja en los niveles de colesterol, además, la producción de carne en el animal se alcanza desde su destete entre dos a tres meses”, aseguró el criador de ovejas africanas.
Señaló que en el tiempo antes mencionado se obtiene un rendimiento en canal caliente hasta de un 45 por ciento en animales con pesos de 50 libras en pie. “La carne se comercializa en canal caliente entre 20 y 25 córdobas la libra”.
Dijo que el cuero curtido es muy apreciado para la confección y elaboración de prendas finas, así como artesanías como guantes, chaquetas, maletines y cuadros entre otros productos.
OVEJAS AFRICANAS
Los primeros sementales de ovejas africanas, llegaron al país en la década de los años 80, procedentes de México y Cuba y las razas más comunes en Nicaragua son: Pelibuey, Catadín, Black Belly y Dorper, “estos animales se distinguen de las europeas porque son de pelo corto”, afirmó Lacayo.
Dijo que las características de ovejas africanas en las hembras son: altamente resistentes y se adaptan fácilmente al clima de Nicaragua. Se cubren a los seis meses de nacidas y alcanzan un peso mayor a las 50 libras, “estos animales llegan a pesar más de 100 libras cuando alcanza la edad adulta”, aseguró.
Explicó que el período de gestación o preñez es de cinco meses y que en 14 meses tienen dos partos, “con un promedio de tres crías en los dos partos. Su vida útil es de cinco a seis años, pero con un buen manejo”.
Aclaró que las hembras primerizas tienen una cría y después del segundo parto, dos y hasta tres crías, éstas se encelan cada tres semanas y les dura de dos a tres días.
Con respecto a los machos recomendó que su monta la inicien después de los seis meses y que hayan alcanzado un peso mayor a las 60 libras, “los machos llegan a pesar más de 150 libras cuando alcanzan la edad adulta”, señaló Lacayo.
Apuntó que un semental tiene la capacidad de cubrir entre 20 y 25 hembras y el número puede ser mayor si se le cuida bien. “Es recomendable rotarlos cada dos años por el grado de consanguinidad con las crías. Dándoles el cuido necesario, su vida útil es de seis a ocho años”.
DESARROLLANDO RAZA CRIOLLA
Desde el año 2001, el agrónomo Edgar Lacayo Whitford y su hijo Oscar José Lacayo Mejía han venido desarrollando una raza criolla, con pelo como venado, con mayor resistencia al clima tropical húmedo, “va hacer un animal más alto y robusto y estamos tratando de fijarle el color negro”, advirtió.
“La raza criolla que estamos desarrollando con mi hijo, es a base de cruces de las razas Pelibuey, que da robusticidad y largo, el Catadín, con el que conseguimos mayor conversión alimenticia y la Black Belly nos da altura, son más prolíferos y el color (negro) que llevan en la panza, lo fijan a la nueva raza pero difundido por todo el cuerpo”, dijo. 
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