El “sentirnos” gordas no tiene nada que ver con “estar” gordas
Dra. Silvia Jiménez
Cómo nos sentimos viene de adentro, no es el reflejo del cuerpo en el espejo. La realidad sobre el peso que tenemos está vinculada con la estima personal y los conflictos de la vida diaria.
Las mujeres que continúan diciéndose “gorda y horrible”, nunca serán “flacas y felices” porque la falta de respeto a nosotras mismas nos mantiene en el círculo vicioso de ganar y perder peso.
Hay mujeres que guardan el vestido talla 4 que usaron hace 15 años para ir a la fiesta de una amiga. Cada vez que abren el closet y lo ven, el vestido les dice el fracaso de mujer que son, al no poder estar como un espagueti otra vez.
Los jeans que nos dicen si estamos o no engordando y que hemos guardado por años, son otros que hacen le recuerdan a las mujeres con baja autoestima, que no se ven atractivas.
Cuando decidimos probar los jeans que hemos guardado hasta lograr bajar de peso, necesitamos a la familia para poder cerrar el zíper. Una vez realizado el acto, tenemos que ponernos maquillaje del que usan los payasos en el circo para tapar el color morado de nuestra cara por la falta de aire. Pero juramos que todavía estamos en talla 6.
Ser delgada no es sólo la talla que luces. Le damos poderes mágicos a la delgadez y creemos que cuando lleguemos a esa talla obtendremos ese poder y viviremos por siempre felices. Lo que no sabemos es que ese poder ha estado con nosotras todo el tiempo, la fortaleza, el valorarnos a nosotras mismas. La “talla” no te dará la felicidad. La felicidad viene de más adentro, es un estado espiritual.
Para empezar a separar tus metas físicas de tus verdaderos motivos para perder peso, haz una lista honesta del por qué quieres perder peso y los beneficios que obtendrás cuando llegues a la meta.
No funciona que hagas el esfuerzo de perder peso por razones ajenas a tu persona, como atraer a la pareja que quieres, por tus hijos o porque alguien te insinúo que estas pasada de peso.
Especialista en salud femenina. 
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