Perro zompopo desenchufado
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 | Durante el concierto que ofreció en la Sala Experimental del Teatro Nacional Rubén Darío la banda ejecutó 18 temas propios, demostrando así su solidez musical y madurez en las letras |
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Miguel Halvey Especial para "Aquí Entre Nos" entrenos@laprensa.com.ni
No es común que una banda de rock se presente en el Teatro Nacional Rubén Darío y el jueves 3 de junio Perro Zompopo nos brindó una noche fuera de lo común al convertir la sala experimental “Pilar Aguirre” en una hermosa caja de sorpresas.
El aroma del incienso en las escaleras, fue la primera señal que nos introdujo a una noche de rock inhabitual. En el lobby el incienso se volvió más intenso y en las paredes las telas de Rodrigo González brindaban colores, texturas e ideas rebeldes al conformismo y a ser atrapadas por los clásicos marcos. Pasamos al auditorio y entre sutiles penumbras, innumerables cojines en el piso esperaban a que nos acomodáramos para que Perro Zompopo inicie su “Concierto en el Suelo”. Frente al público, la hermosa, intrincada y fascinante escenografía, diseñada por Donaldo Aguirre, con la producción ejecutiva de Salvador Espinosa, brindaba un ambiente mágico y de excelencia profesional al stage.
Surge la luz y el show comienza con Ramón Mejía tocando la guitarra acústica y Augusto Mejía acompañándolo en la percusión. En esta primera parte “desenchufada”, se estrenan varias rolas nuevas como Anclado el Aire, Decime Muchacha, Fotografías y El aire vuelve al aire, entre otras ya conocidas. Xoila Martínez como invitada especial, cantó junto a Ramón en “Cuando Tardas y Demoras en volver”.
De pronto Ramón deja su guitarra y se lanza a un dúo de percusión con Augusto, marcando la entrada de los demás Perros Zompopos, Johnny Rodríguez en la batería, Erwin Ramírez en el bajo y Jorge Jekins en la guitarra dando comienzo a la parte enchufada y fuerte del concierto con temas como Amor en un Zaguán, Nos quieren dejar sin pinol, Mefloquina y La Guatusa de Caín. En esta parte algunos problemitas del audio fueron superados con maestría por la banda. Carlos Emilio Guillén (Frijol), sería él ultimo invitado de la noche para formar un trío de Batucada sobre barriles reciclados que daría paso a un emocionante final de varias rolas y un merecido bis que el publico arrancó a gritos y aplausos. Todo esto en el marco de un excelente diseño de luces, también de Donaldo Aguirre, que le dieron al concierto un clima excepcional.
El gran final con la excelente versión de La Tula Cuecho original de Carlos Mejía Godoy, cerraba la velada.
“Estoy emocionado y profundamente agradecido al público y al teatro”, nos dijo Ramón Mejía al finalizar el show. Con Perro Zompopo estamos decididos a luchar y vencer cualquier obstáculo para hacer que nuestra música se difunda y conozca tanto adentro como fuera del país. Este concierto lo estaremos presentando nuevamente para que más gente pueda vernos en las condiciones que ofrece esta magnífica sala...”
Perro Zompopo tocando 18 temas propios demostró solidez musical y madurez en sus letras probando que el rock nica y la música alternativa siguen vigentes en el país a pesar de las dificultades económicas y la falta de difusión en las radios locales.
El Teatro Nacional Rubén Darío, se apuntó diez puntos al ser los coproductores del show y al abrirle las puertas al rock nacional. 
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