Jade, sin salida
Hilda Rosa Maradiaga C. hildarosa.maradiaga@laprensa.com.ni
Zaid se equivocó al pensar que Jade estaría mejor vigilada y más segura en Marruecos con el tío Abdul, que con él en Brasil. Jade se las ingenia, no sólo para dormir con Lucas en las ruinas, después que él llega al país, sino también para escapar hasta Brasil.
Esta vez el motivo de su huida no es Lucas sino Kadija, quien cae enferma de dengue. Jade llega hasta la que fue su casa, mientras Zaid sale a la inauguración del bar de Zein, junto a Ranya. Aunque llora e implora, él no le permite entrar.
A Nazira sí la conmueven las lágrimas y ruegos de Jade, y le permite entrar a ver a su hija, aunque después, cuando la niña le cuenta a su papá que miró a Jade, Nazira pasa apuros y dice que fue un sueño de Kadija.
Jade busca refugio en casa de Latiffa y Alí, al regresar de su viaje y enterarse de lo que ha ocurrido, llama a Lucas y decide entregarle a su sobrina. Pero esta será una alegría momentánea, como muchas otras, para Jade.
La inauguración del bar de Zein es todo un acontecimiento. En ella verá los más sensuales bailes y el ingenio carnavalesco de los brasileños. Leo llega a la fiesta, donde se encuentran casi todos los personajes de la novela. Aunque va vestido de árabe y con el rostro cubierto, al verlo, Iveth recuerda a Diogo.
Con la noticia de un embarazo, que lo más probable es que no exista, Alisiña consigue que Escobar deje a pie a Clarice y Nando para obsequiarle el carro. Aunque discute con su padre, Nando no consigue que le devuelvan el vehículo. Los problemas en las familias de Nando y Mel empujan a estos muchachos hacia las drogas cada vez más.
El asedio de Maisa a Xande lo hace pensar que lo mejor es darse un tiempo en la relación, fingir que no hay nada entre él y Mel, pero la muchacha entiende que él ya no quiere nada con ella y se refugia en el polvo blanco. 
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