Hospital Militar niega atención médica a la niña
Elízabeth Romero elizabeth.romero@laprensa,com.ni
El representante legal de los padres de la niña, doctor Sergio García Quintero, confirmó que ayer a eso de las 6:30 a.m., los padres y la niña acudieron al Hospital Alejandro Dávila en busca de atención médica para ésta, porque según el abogado habían arreglado todo lo concerniente a su ingreso, sin embargo, no fue atendida.
“Prácticamente se le cerraron las puertas”, criticó el jurista, quien confirmó que ayer la niña presentó vómitos “y una enorme lividez”.
El vocero del Ejército, mayor Alvaro Ibarra, dijo que no existen registros en el hospital que indiquen que la niña fue conducida al centro asistencial en busca de atención médica, por lo tanto no pudo ser rechazada.
“En todo caso el hospital siempre ha estado abierto a atender cualquier emergencia a cualquier ciudadano que lo necesite”, agregó.
Sin embargo, extraoficialmente se conoció que los representantes de la niña, incluso habían pagado todo lo relacionado a la estadía de la niña en ese centro asistencial, pero posteriormente fue rechazado su ingreso sin ninguna explicación.
El rechazo de la niña en ese hospital incluso fue denunciado por la Red de Mujeres, en la Procuraduría de los Derechos Humanos, lo cual llevó a que los medios de comunicación permanecieran apostados toda la mañana frente a los portones de dicho centro asistencial.
Las autoridades de ese hospital se manifestaron sorprendidas por las versiones periodísticas sobre el particular.
Mientras tanto, una comisión médica de las organizaciones afines a la Red, garantizaba la atención básica de salud a la niña y sobre todo la atención psicológica requerida.
“Pero está en una situación de alto riesgo, necesita a lo inmediato ser ingresada en una unidad de salud que preste todas las condiciones”, dijo Juanita Jiménez, de la Red de Mujeres contra la Violencia, quien explicó que la niña fue retirada de las instalaciones del Vélez Paiz la misma noche del martes, después de conocer el dictamen de la comisión evaluadora en vista que fue dada de alta por los médicos, después de entregarles la epicrisis de la paciente.
“La niña la retiran porque el hospital la dio de alta, se la entregó a los padres antes de que dieran una resolución y esa es parte de la negligencia”, expresó Jiménez.
“La vida de la niña está en alto riesgo y los padres están tratando de asegurar desde sus medios, del apoyo que les hemos brindado para preservar y garantizar la vida de la niña”, indicó la representante de la organización femenina, tras insistir “se le dio de alta, se le entregó a los padres y se les dijo, decidan ustedes; esa decisión debió haber sido garantizada por las autoridades de Salud”.
Las representantes de la Red esperaban también la respuesta de diferentes centros alternativos de atención médica en el país, así como de otros hospitales que aceptaran intervenir a la niña.
El Procurador de Defensa de los Derechos Humanos, Benjamín Pérez, se pronunció por el respeto a la decisión de los padres de la niña R.F.R.,“sobre la base de una información científica que les ilustre de los extremos de su decisión”, y a su vez hizo un llamado al Estado nicaragüense y sus instituciones a respetar esta decisión, así como garantizar a lo inmediato las diligencias que procuren salvar la vida de la niña.
OFRECIMIENTO DESDE BOSTON
También ha recibido ofrecimiento de organizaciones médicas en el extranjero, como la Asociación Internacional de Ginecología, en Boston, que ha planteado la posibilidad de enviar a un especialista a Nicaragua para realizar el procedimiento (aborto terapéutico) de forma adecuada. 
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