Asombro
María Xavier Gutiérrez Lacayo
Con asombro vi en la portada de LA PRENSA del 1 de febrero 03, que anunciaban un reportaje sobre cómo la familia de Arnoldo Alemán ha sobrellevado sus últimos dramas, bajo el título “Revelaciones de la ex Primera Dama”.
Me sorprendió que LA PRENSA, siendo un medio de comunicación beligerante en las denuncias contra la corrupción del gobierno Alemán, ahora esté queriendo vender más ejemplares a costa de generar compasión por un hombre corrupto que merece estar preso en la Modelo y no en su cómoda hacienda, quien tal y como expresó su hijo menor el día de su cumpleaños, “pasa feliz viendo el ordeño de sus vacas”.
Ese tipo de reportaje genera compasión y se debe tener cuidado con eso, ya que Alemán es un hombre que todavía siente tener futuro político, para quien esas lecturas fortalecen su imagen.
Opino que la muerte de su hijo se respeta con el silencio de los medios en relación a ese tema.
Considero que LA PRENSA debe ser consecuente con su línea editorial. Me resulta impresionantemente contradictorio que premien a esa familia dándoles el espacio para que se hagan propaganda. Sentí que estaba leyendo los titulares de una revista sensacionalista.
Nota del Editor
El primer deber de LA PRENSA es brindar información, no censurarla. Habrá opiniones e informaciones que tal vez no gusten, inclusive que molesten, pero eso deben decidirlo los lectores, no los periodistas. Cuando publicamos entrevistas como la de la señora Flores de Alemán, no lo hacemos por vender más ejemplares, sino para exponer todos los puntos de vista. 
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